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Martes , 19.06.2018 / 13:31 Hoy

El AMG ya tiene plan territorial… con lunares

La ciudad se lanza al futuro, aseguran alcalde y gobernador… aunque el documento sólo enuncia el problema del agua y tiene pendiente sus inconsistencias con el ordenamiento ecológico.

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Agustín del Castillo

Con casa llena, el Teatro Degollado lució ayer el esplendor de la clase gobernante que decide hoy los destinos de Guadalajara y Jalisco. Los dos líderes de esta sociedad política, Enrique Alfaro Ramírez, el alcalde, y Aristóteles Sandoval Díaz, el gobernador, señalaron, triunfantes, el “parto de los montes”: la metrópolis ha recuperado su futuro. Guadalajara deberá llegar a 2042 –su quinto centenario– como modelo de “evolución adecuada”. La historia, aún en tiempos volátiles de redes y de tempranas desmemorias, se sigue decretando: ayer, según estos dos visionarios, los tapatíos tuvieron una cita con ella.

La ocasión se prestaba. Junto con otros ocho presidentes municipales, ha visto la luz el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (abreviado POTMet), que vendrá a sustituir el Plan de Ordenamiento de la Zona Conurbada de Guadalajara, que data de 1982, y que será publicado en el periódico oficial El Estado de Jalisco y que se inscribirá en el Registro Público de la Propiedad para que esos difusos “intereses particulares” que rigieron de facto los destinos de la ciudad, bien lo sepan: el bien común les ha vuelto a ganar la partida.

¿En qué consiste este plan? Se trata de un instrumento de planeación que establece la zonificación que deberá regir el destino de casi 110 mil hectáreas en que se incluye la ciudad consolidada, la ciudad expandida y las reservas urbanas. El titular del Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan) y secretario técnico de la junta metropolitana, Ricardo Gutiérrez Padilla, destacó los objetivos: detener el caos, retomar el control del crecimiento y restablecer la prioridad de los intereses generales.

Esto parte de definir con precisión tres tipos de territorios: el urbanizado, el urbanizable y el que jamás se podrá urbanizar. A partir de allí, aplicar políticas de “crecimiento hacia adentro y hacia arriba” tejidas en una red de 25 “centralidades” y 40 “centralidades emergentes”, bajo el esquema de “nuevos entornos urbanos sustentables” (NEUS) y con un respeto estricto a las superficies naturales protegidas que dan posibilidades con sus servicios ambientales a la conurbación metropolitana.

No obstante, este es apenas el primero de cuatro instrumentos rectores de la ciudad, apuntó Gutiérrez Padilla. Falta el Programa de Desarrollo Metropolitano, el Atlas de riesgo y los sistemas de información y gestión de ciudad.

A lo que solamente se aludió de paso fue al problema de los ajustes de esta zonificación con lo que establece el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial de Jalisco –al final se dio a conocer el exhorto de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) para “armonizar” ambos instrumentos–; así como la necesidad de que el componente agua, el más crítico para definir el futuro de las ciudades, sea considerado centralmente como condicionante para las aptitudes territoriales, y no solamente de manera enunciativa.

El otro asunto es que el discurso de los dirigentes promete una ciudad en la cual los intereses de los desarrolladores están subordinados a los de la comunidad. Sin embargo, esa frontera gelatinosa de la conurbación, donde se gestan los grandes negocios con la tierra y la vivienda, se vuelve a modificar en casos como Zapopan y El Salto, donde los promotores de proyectos inmobiliarios han logrado “hacerse escuchar” aunque eso signifique la expansión de la ciudad, lo más opuesto a las ideas de verticalidad, redensificación y compactación que elogiaron los mandatarios.

Alfaro Ramírez dijo en su discurso que plan es una culminación de un proceso que le tocó arrancar en 2008, cuando el Congreso local definió el Área Metropolitana de Guadalajara; desde 2009 la Ley de Coordinación Metropolitana obliga a que los nueve municipios se coordinen entre sí para garantizar un uso óptimo de recursos y el mantenimiento de las redes de servicios y comunicación que hacen posible la ciudad. Pero era letra muerta hasta ayer.

Se busca una urbe donde reine la equidad, lo que implica rescatar las zonas marginadas de la metrópolis tanto en infraestructura como en servicios. “Estamos en el camino para que cuando la ciudad alcanza el quinto centenario de su fundación, la hayamos convertido en un paradigma de evolución urbana adecuada”, subrayó.

Por su parte, el gobernador Aristóteles Sandoval, destacó que su gobierno se comprometió desde el principio a proyectos de desarrollo metropolitano como la Línea 3 del Tren Ligero, que este año, el fondo metropolitano financia en más de 70 por ciento proyectos de movilidad no motorizada y que la recuperación de la ciudad abona en la civilidad política porque recuperar a la población dispersa es reintegrarla a la plaza pública donde “se hace ciudad” con las discusiones y la toma de decisiones bajo esquemas de democracia.

Todos sonreían con positividad, incluso los escépticos que se deslindan del culto a la personalidad, y hasta justifican los discursos de empuje “mientras cumplan” lo comprometido. Pero saben que la verdadera historia (del griego, “relato, narración”) siempre se cuenta a posteriori.

Agua opaca

El acceso al agua el tema fundamental para el desarrollo metropolitano y durante décadas, la gestión del recurso se ha concretado a buscar fuentes de abastecimiento y crecer la oferta del recurso en la ciudad, lo que ha tenido un central papel en el deterioro de la calidad de vida y la expansión desorbitada de la metrópolis, que paso de una densidad de 190 habitantes por hectárea en 1990, a 61 habitantes por hectárea en la actualidad. El plan señala la necesidad de que el SIAPA incorpore en un solo sistema a los nueve municipios, pero sin aludir a los riesgos legales y ambientales de depender de fuentes cada vez más lejanas, o el tremendo problema del abatimiento del agua subterránea y de su baja calidad –incluso riesgosa para la salud- en el caso del acuífero de Toluquilla, donde se ha dado la mayor expansión de fraccionamientos en los últimos quince años.


Claves

Cinco instrumentos

1 Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano. Aprobado en la sesión ordinaria de la junta de coordinación de ayer, establece con precisión el uso que se le puede dar al territorio, lo que incluye aquellas zonas que nunca se deberán urbanizar, sean espacios públicos o áreas naturales protegidas

2 Programa de Desarrollo Metropolitano. Pendiente de emitirse: "Este instrumento contiene la visión estratégica para propiciar la evolución integral, sustentable, progresista y permanente de la población hacia mejores niveles de vida, haciendo del territorio la expresión espacial donde se manifiestan fenómenos socioeconómicos y medioambientales que configuran el hábitat como imagen objetivo de sus habitantes [...] deberá contemplar un diagnóstico integral del área metropolitana, así como la definición de los objetivos y metas para la política metropolitana en por lo menos las siguientes materias: estructura socio-económica, ordenamiento territorial, medio ambiente, servicios públicos, infraestructura urbana, movilidad urbana y mapa de riesgos"

3 Sistema de Información Metropolitano. Pendiente de generarse. "Tiene por objeto constituir una política de información permanente y actualizable, fundada en los sistemas nacional y estatal, así como en la información pública generada por las dependencias y entidades públicas de los municipios y el Gobierno del Estado y la que le allegue la sociedad civil. Su propósito es generar una plataforma capaz de producir sus propios estándares, unidades de medición, indicadores y mecanismos de seguimiento de información, datos y metadatos que sean de utilidad para el diagnóstico, análisis, generación y evaluación del impacto de las instancias e instrumentos de coordinación y planeación metropolitana"

4 Mapa de riesgo metropolitano. Pendiente de concluirse. "Es el instrumento técnico en el que se definen los criterios y lineamientos para la prevención y protección ante la identificación de riesgos naturales y antrópicos en el territorio metropolitano [...] toma en cuenta las amenazas de un accidente o acción susceptible de causar daño o perjuicio a alguien o a algo, y la vulnerabilidad a la que se encuentra expuesta la población del área, derivadas de circunstancias que se pueden prever pero no eludir."

5 Planes sectoriales y proyectos metropolitanos, "son instrumentos que se derivarán de los temas que aborde el Programa de Desarrollo Metropolitano y en los cuales se establecerán las acciones y estrategias gubernamentales a fin de concretarlas mediante convenios específicos". Casos específicos en elaboración: Análisis del entorno urbano y diseño de espacio público en torno a la Línea 3 del Tren Ligero; catálogo de suelo apto intraurbano para el AMG

Fuente: www.imeplan.mx

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