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Lunes , 16.07.2018 / 17:37 Hoy

"El agua llega una hora cada cuatro días"

Durante el recorrido de inicio de obras en Velardeña, la alcaldesa de Cuencamé, Edith Orozco, fue duramente criticada por los habitantes, ya que aseguran que el desabasto de líquido es histórico.

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Luis Carlos Valdés de León

Los habitantes de la comunidad de Velardeña, reciben agua potable en sus hogares una hora cada cuatro días.

Esta es la denuncia de gran parte de la población, es por medio de compra diaria de garrafones como pueden cubrir sus necesidades básicas de consumo.

La ciudadanía lanzó fuertes reclamos a las autoridades municipales, encabezadas por la alcaldesa Edith Orozco Machado.[OBJECT]

De visita en el lugar, Orozco Machado recibió fuertes señalamientos por parte de los ciudadanos, al desarrollarse el recorrido de inicio de obras con recursos del Fondo Minero en compañía de Fernando Alanís, director general de Industrias Peñoles.

La alcaldesa fue blanco de críticas que a gritos le lanzaban, mujeres, hombres, madres de familia, sin que hubiera quien pudiera defenderla.

Quien dijo llamarse Juana María López, habitante de la comunidad, señaló que la alcaldesa poco hace por la comunidad de Velardeña.

"Ella sólo viene cuando hay que tomarse la foto, pero no ha hecho nada por nosotros, no es justo", se lamentó, mientras junto a Alanís Ortega, daban inicio al cambio de luminarias con fondos del impuesto a la minería.

"Para qué queremos luz, para qué, si no se le apoya a las personas de la tercera edad, no ha dado despensas, lo que queremos es agua".

"Nunca hemos tenido, siempre la hemos echado de menos, es desesperante que sólo cada cuatro días tengamos agua", expuso a punto de las lágrimas.

Y es que allí hay un negocio que vende garrafones de agua purificada, por las mañanas pasa la camioneta recogiéndolos y al mediodía regresa entregándolos llenos. Once pesos cuesta cada garrafón.

Un punto quedó en claro: "No nos oponemos a las obras que se realizan con el Fondo Minero, el reclamo es que hasta ahorita viene a pararse a Velardeña".

"Las obras del Impuesto Minero nos las merecemos, eso no se discute", coincidieron las mujeres que sobre todo alzaban la voz".

"Toda la vida hemos batallado por el agua, desde que está uno mocoso la andamos acarreando en la cabeza, por eso nos da coraje, que se viene a para el cuello, cuando que no nos da lo que nos corresponde como pueblo".

"Desde hace mucho tiempo dizque han estado trabajando por mejorar el pozo de agua y aún es tiempo que no nos lo pueden rehabilitar", lamentó otra mujer.

Frente a la alcaldesa, sobre las calles empolvadas de Velardeña, Rosa María Lozano Romero contó su historia: "Yo vivo con mi papá, tengo 4 hijos, el arroyo destruyó mi casa hace años y a mi nunca me han apoyado con nada".[OBJECT]

"Tengo un terreno para que me apoyaran con un pie de casa, pero la he ido a buscar a la presidencia de Cuencamé y nunca me han atendido, si he querido que me apoyen, yo no tengo nada, el arroyo todo se lo llevó".

A unos metros donde estaba la gente congregada con sus reclamos, una fuga de agua hacia un pequeño arroyuelo en la cuneta de la calle, esa agua desperdiciada, la que llega una hora, cada 4 días.

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