Ejidatarios desplazados piden apoyo a arzobispo de Veracruz

Ejidatarios de la Sierra de Soteapan acusaron a autoridades federales y estatales de expropiar sin pagar 25 hectáreas de terreno desde 1998.
Los ejidatarios de la región sur de Veracruz esperaron a que concluyera la misa para reunirse con el Arzobispo, Hipólito Reyes.
Los ejidatarios de la región sur de Veracruz esperaron a que concluyera la misa para reunirse con el Arzobispo, Hipólito Reyes. (Isabel Zamudio)

Veracruz

Ejidatarios de la Sierra de Soteapan al sur de Veracruz entraron a la Catedral de Xalapa para solicitar el apoyo del Arzobispo, Hipólito Reyes Larios, para que les paguen sus tierras expropiadas desde 1998, luego de que no tuvieron respuesta de funcionarios de la Procuraduría Agraria, la Secretaria y la Procuraduría del Medio Ambiente federal y la Secretaria de Gobierno estatal y tras una semana de plantón en la Plaza Lerdo, frente a Palacio de Gobierno.

Los campesinos reclaman el pago de 25 hectáreas de terrenos que les expropiaron y que no les han pagado.

Fidencio Fernández Carrera, dirigente de Pueblos Indígenas de la Sierra de Soteapan expresó que ya no quieren despensas, sino los 35 a 40 mil pesos que cuesta cada hectárea de tierra, que les quitaron para integrarla a la reserva de la biosfera de Los Tuxtlas.

Los campesinos aseguraron que sólo les dicen que les van a pagar, pero que no hay dinero disponible para hacerlo.

Por ello le piden al Arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios su intervención ante el gobernador Javier Duarte de Ochoa para que los atiendan.

Explicron que fueron despojados de sus tierras con engaños y abusos por parte de las autoridades gubernamentales del estado de esa época.

Los campesinos tuvieron que esperar sentados en las escalinatas del altar de la Iglesia a que terminara el oficio religioso para ser atendidos por Reyes Larios.

El dirigente de Pueblos Indígenas de Soteapan destacó que ya han acudido con esta demanda ante todas las delegaciones del gobierno estatal y federal sin que reciban apoyo o solución alguna.

Puntualizó que el Gobierno del Estado expropió las tierras del Pueblo Indígena Popoluca en 1998 de la zona conocida como Nuevo México. Se trata de 25 hectáreas de pequeñas propiedades en la Sierra de Soteapan.

No hubo negociación, diálogo, ni acuerdo alguno, simplemente decretaron la expropiación y comenzaron a sacarlos de sus tierra con violencia y a quienes se negaban los mandaron a la cárcel.

Los 38 pequeños propietarios no fueron indemnizados conforma la ley y 450 familias más de comunidades aledañas fueron desplazados. Hoy, cansados de que el gobierno no los atienda, recurrieron a la iglesia para que intervengan.