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Domingo , 19.08.2018 / 23:14 Hoy

Economía agropecuaria contra los bosques

Es segundo estado ganadero por producción de carne en el país, con 11 por ciento, solamente detrás de Veracruz. 

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Jalisco es segundo estado ganadero por producción de carne en el país, con 11 por ciento, solamente detrás de Veracruz. En el caso de la leche, es primer productor, aunque esta se concentra en la región de Los Altos de Jalisco.

“Los cambios antropogénicos en la cobertura forestal del país se dispararon a partir de mediados del siglo pasado cuando se realizó la apertura más significativa de tierras de la historia de México, ya que se pasó de 5.9 millones de hectáreas a 14.7 millones de hectáreas destinadas a la agricultura. Asimismo, se creó la infraestructura básica que permitió el crecimiento económico en el campo mexicano. Por ejemplo, la superficie agrícola bajo riego pasó, entre 1930 y 1985, de 500 mil hectáreas a 5.6 millones de hectáreas gracias a la construcción de más de 1,000 presas. En la década de 1980 la superficie agrícola aumento en casi 1.7 millones de hectáreas como resultado de la política de autosuficiencia alimentaria”, señalan Julia Carabias Lillo y Salvador Anta Fonseca, reconocidos expertos mexicanos en el tema.

Por su parte, “la ganadería bovina extensiva, que en 1940 ocupaba 38.8 millones de hectáreas en el país, se extendió en 1983 a 90.4 millones de hectáreas, convirtiéndose en el principal motor de la deforestación y degradación de bosques en el país. El auge de la ganadería, tanto la de libre pastoreo, como la intensiva productora de leche en México, generó que numerosas tierras forestales, especialmente correspondientes a las selvas tropicales, se destinaran al cultivo de pastos o a la producción de alimentos para el ganado”, añaden los autores, de acuerdo al Documento de la Iniciativa de Reducción de Emisiones (IRE),elaborado bajo el patrocinio de la Comisión Nacional Forestal, y que es justamente la estrategia que se aplica en los bosques y sierras de la costa de Jalisco.

Se estima que en México “los bosques templados y las selvas húmedas y secas cubrían una superficie de aproximadamente 98 millones de hectáreas, lo que representaba poco más de 50 por ciento del territorio nacional. En la actualidad estos ecosistemas cubren solo 64 millones de hectáreas, lo que representa 32 por ciento”.
La extensión original de las selvas (bajas, medianas y altas) era de 40 millones de hectáreas “y hacia el 2002 la superficie disminuyó a 27 millones de hectáreas. Su deforestación se disparó a gran escala a partir de la década de 1970, cuando se transformaron millones de hectáreas en zonas agrícolas de temporal para la producción de maíz y de distritos de riego para productos de exportación, así como para el uso de grandes extensiones de tierras como agostadero (áreas de pastoreo) para la ganadería.

Los últimos datos reportados “señalan que las selvas altas y medianas (húmedas y sub húmedas) cubren en la actualidad una superficie total de 14.2 millones de hectáreas, mientras que las selvas bajas 16.1 millones de hectáreas. Por su parte, se estima que los bosques templados de coníferas y latifoliadas y los bosques mesófilos de montaña tenían una extensión original de 47 millones de hectáreas, la cual se redujo a 34 millones de hectáreas en el 2002 (Sánchez Colon, et al, 2009). Para el 2010, esta superficie se redujo a 31 millones de hectáreas y de éstas, 22.2 millones de hectáreas corresponden a bosques en relativamente buen estado de conservación (bosques primarios), las cuales representan 66 por ciento del total remanente”.

Las grandes amenazas para Jalisco están en la ganadería, y sobre todo, a últimas fechas, algunos agronegocios de alto valor, como es el aguacate para los bosques templados.

MC

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