Ecologistas “no podemos oponernos a todo”: experto

El biólogo señala que en el país hay dos tipos de campañas, las de intereses legítimos y otras cuyo modelo es pegarle al sistema para sacar prebendas.
El investigador de la UNAM dio una conferencia en la Ciudad de las Ideas.
El investigador de la UNAM dio una conferencia en la Ciudad de las Ideas. (Sergio Cervantes)

Puebla

Los ambientalistas que quieren proteger los ecosistemas "no podemos oponernos a todo, tenemos que buscar alternativas que tengan el menor impacto y cumplan con la ley, pero que también permitan que la infraestructura necesaria se haga", comentó a MILENIO Gerardo Ceballos, biólogo e investigador del Instituto de Ecología de la UNAM.

Después de participar en el noveno festival Ciudad de las Ideas, que reúne en Puebla a científicos y mentes brillantes, Ceballos destacó que cuando los ambientalistas rechazan todos los proyectos de desarrollo "lo que hacemos es lo mismo que ellos: nosotros tratamos de parar cosas porque no nos gustan y ellos tratan hacerlas porque les gustan".

Por ello, subrayó, "tenemos que entender que hay un marco de referencia de la ley, y mientras se cumpla estaremos en mejor situación".

El también miembro de la academia de ciencias estadunidense aclaró que en algunos casos no se debe construir, como el del proyecto Cabo Pulmo, pero en otros hay que dar alternativas, "como en las carreteras, es infraestructura necesaria que no se puede parar".

Casos ejemplares

El científico opinó que uno de los problemas es "cuando no damos información científicamente sólida; por eso nos pegan y por eso los aprueban".

Para ejemplificar, comentó que "en el caso de la carretera de Lerma yo me puedo oponer porque hay teporingos (especie protegida), pero si peleo por el lado de la recarga de acuíferos no van a tomarlo en cuenta porque es 0.1 por ciento de la región. La carretera pasaba por la Ciénega de Lerma y logramos que se hiciera un trazo por otro lado".

Sobre la importancia de proteger la biodiversidad, Ceballos explicó que los sistemas biológicos son fundamentales porque proveen servicios. "Si nosotros los destruimos estamos perdiendo la capacidad que tiene la naturaleza de prestar bienestar a los ciudadanos. La conservación se ha visto desde puntos de vista filosóficos, pero en términos económicos y sociales también es fundamental", señaló.

Otra historia destacada es el cambio del Nevado de Toluca de parque nacional a área natural protegida (ANP). "Fue la mejor decisión que pudo tomar el gobierno, aunque un sector de la prensa la distorsionó", señaló.

"El gran error de (Lázaro) Cárdenas al expropiar el Nevado fue que nunca pagó a los dueños, lo que solo logró marginar a esas comunidades y hacerlas presa de cuestiones ilícitas como la tala", explicó Ceballos.

En ese caso, destacó que en el país hay dos tipos de campañas ambientalistas: "Hay intereses legítimos que se preocupan por la naturaleza, pero desgraciadamente también hay ilegítimos y parte de la prensa le pega durísimo a esa medida porque su modelo es pegarle al sistema para sacar prebendas", señaló.

El verdadero problema

En México, destacó Ceballos, aunque hay polarización no es tan complicada como en Estados Unidos, pero la explosión demográfica es lo que más afecta el equilibrio ecológico.

"El problema fundamental es el crecimiento de la población y en ese sentido se debe hacer una política pública para que logremos establecer un crecimiento controlado, eso es mucho más urgente para compaginar conservación con desarrollo", reiteró.

El especialista propuso que la mejor medida para proteger el medio ambiente es regresar a campañas de control demográfico como en los años 80, cuando "el gobierno nos bombardeó con anuncios con lemas como 'la familia pequeña vive mejor' o 'pocos hijos para darles mucho', además de las de 'gota a gota el agua se agota' y 'tira la basura en su lugar'. Con eso logramos una educación ambiental muy sólida", aseguró.

Una de las vertientes de ese problema, abundó, es que "la gente que no tiene un empleo o está en pobreza extrema piensa que una manera de asegurar su futuro es teniendo muchos hijos, porque piensan que algunos se van a morir y esperan que alguno los cuide cuando sean viejos".

No obstante, "como científico estudio estas cosas y puedo decir que una especie que crece como la humana tiene solo dos alternativas: estabilizarse o colapsarse. Yo creo que nunca se había registrado un problema de esta magnitud, excepto cuando nos enfrentamos a la posibilidad de una guerra nuclear entre Rusia y Estados Unidos", concluyó.