Drenaje profundo tiene 9 años de retraso: Conagua

La obra comenzó en 2008, sin proyecto ejecutivo, y el costo se duplicó; actualmente lleva un avance de 80% y se espera que esté funcionando al 100% el año próximo.

México

El gobierno federal anunció el 14 de noviembre de 2008 la construcción de una de las obras hidráulicas más importantes del país, el Túnel Emisor Oriente (TEO) para el Valle de México. Los trabajos, con una inversión de 11 mil 34 millones de pesos, durarían cuatro años; hoy, después de casi una década el drenaje profundo, no está listo y el costo se duplicó.

Roberto Ramírez, director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a cargo de la obra, explicó que el retraso de nueve años en la entrega del túnel, se debe a que cuando se firmó el convenio para construirlo el contrato no tenía un proyecto ejecutivo, “no se había dimensionado el alcance real y lo que se iba a encontrar durante la perforación”.

El 5 de julio de 2011, tres años después del inicio de su construcción y uno antes de que se venciera el plazo para su entrega, se firmó un primer convenio modificatorio para aplazar la fecha. La inversión aumentó a 16 mil 12 millones de pesos y se preveía su conclusión el 17 de octubre de 2014.

Un segundo convenio volvió a aplazar la entrega. El 9 de agosto de 2012 un cambio en el trazo 5 del TEO aumentó la inversión a 16 mil 179 millones de pesos. En esa ocasión se prometió que la obra concluiría el 4 de junio de 2015.

Sin embargo, luego de dos meses de demora en la última fecha prometida para su inauguración, otro convenio evidenció que el TEO no estaba finalizado.

Durante la gestión del presidente Enrique Peña Nieto se solicitó la firma de un tercer convenio, firmado el 1 de agosto de 2015. Para esa fecha la inversión pasó de 16 mil millones a 23 mil 394 millones de pesos, 7 mil millones 215 mil pesos más y con otra fecha prevista de conclusión: 31 de agosto de 2018.

Conagua asegura que en este nuevo convenio se acordó la adecuación de las máquinas tuneladoras para que así pudieran continuar con la excavación en diferentes tipos de suelo.

En un recorrido encabezado por la Conagua, se explicó que la obra que se encuentra a más de 100 metros de profundidad, lleva un avance de 79.4%.  Detallaron que actualmente se han construido 39 mil 267 anillos formados por dovelas o bloques de cemento y 25 lumbreras.

El sistema arranca en el Río de los Remedios y concluye en Hidalgo, en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco, la más grande de Latinoamérica, que tiene capacidad para tratar 12 por ciento del agua residual que se genera en el país.

El TEO es un ducto de 62 kilómetros de largo, con el cual se incrementará 70 por ciento la capacidad de desalojo de aguas negras y pluviales del Valle de México, cuando opere en su totalidad durante la temporada de lluvias de 2019, explicó Francisco Muñiz, director de Drenaje y Saneamiento de la Conagua.

De acuerdo con funcionarios de la Conagua, el túnel tendrá una vida útil de 40 años.  Actualmente están en operación los primeros 10 kilómetros, que van desde el Río de los Remedios a Las Américas, y funciona gracias a una planta de bombeo en El Caracol, que lleva el agua al Gran Canal del Desagüe en una zona que ya cuenta con declive.

La obra reducirá la dependencia que se tiene del Emisor Central del Drenaje Profundo para desalojar el agua de lluvia, y se espera que evite el riesgo de inundaciones en el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Roberto Ramírez detalló que la construcción del TEO ayudará a mitigar las inundaciones en la Zona Metropolitana del Valle de México, pero no las evitara: “No hay forma de jugar con la naturaleza. Es prácticamente imposible”.

BENEFICIOS

El primer tramo de 10 kilómetros del TEO se encuentra en operación desde junio de 2013, con lo cual se desalojan hasta 40 metros cúbicos por segundo en el oriente del Valle de México, una de las zonas más sensibles del sistema hidrológico conocida como Dren General del Valle.

A su conclusión, esta obra desalojará hasta 150 metros cúbicos por segundo, lo que contribuirá a mitigar los efectos de las lluvias y brindar mayor seguridad hídrica al Valle de México.