Pagan inocentes por muerte de mi hijo: mamá de José Luis Tehuatlie

Elia Tamayo, madre del niño que murió por un enfrentamiento en Puebla, dice que los cinco pobladores de Chalchihuapan que detuvo la policía el 18 de octubre son inocentes.  
La madre de José Luis estuvo en el lugar.
Elia Tamayo, madre del niño que murió por un enfrentamiento en Puebla, dice que los cinco pobladores de Chalchihuapan que detuvo la policía el 18 de octubre son inocentes. (Andrés Lobato )

Ciudad de México

Eran las 4:00 de la mañana cuando Petra López y Fausto Montes escucharon el estruendo. Una patrulla había derribado la reja de su casa. Los esposos, el bebé de seis meses y el niño de año y medio se fueron a otro cuarto para resguardarse. Los policías rompieron ventanas y tiraron la puerta, cuenta Petra.

Cuando llegaron al cuarto, uno de los uniformados apuntó con un arma larga a Petra, que abrazaba al bebé, y le dijo: usted se queda quieta.

"Los policías gritaban: '¡dónde estarán esos hijos de su puta madre!'. Empezaron a dar de marrazos en el cuarto. La puerta cayó a pedazos. Les gritaba: 'qué pasa, qué quieren, nosotros no hicimos nada, dejen a mi familia'. Pero los policías lo sacaron (a Fausto) arrastrando como si hubiera matado a alguien, como si fuera un secuestrador", recuerda la mujer.

Petra y Fausto viven en San Bernardino Chalchihuapan, en el centro de Puebla, donde el 9 de julio, en un enfrentamiento entre granaderos y pobladores, fue herido José Luis Tehuatlie Tamayo, de 13 años, quien murió días después.

La madrugada del 18 de octubre fueron detenidos cinco pobladores, dos de los cuales ya están libres, y a los tres restantes, entre ellos Fausto, se les dictó auto de formal prisión por tentativa de homicidio, motín y ataques a las vías de comunicación, dijo Mizraim Hernández, del Contingente Puebla.

Fueron policías ministeriales del gobierno de Puebla, asegura Petra, quienes se llevaron a su esposo. "Sin tocar, sin decirnos nada, como si fuera un ratero".

Esa mañana, Petra se llevó a sus hijos a la casa del vecino para pedir ayuda. Tenía mucho miedo. Ninguno de los policías le dijo por qué detuvieron a su esposo, de qué se le acusaba o a dónde se lo llevarían.

El mismo día que detuvieron a Fausto, los habitantes de San Bernardino Chalchihuapan se reunieron para hablar de las detenciones y hasta ese momento se enteraron que estaban relacionadas con la muerte de José Luis Tehuatlie, tres meses antes.

El niño murió por una herida ocasionada en un enfrentamiento entre pobladores de Chalchihuapan con policías estatales en la carretera Puebla-Atlixco, que los habitantes habían bloqueado para exigir la restitución del Registro Civil en el poblado.

La Procuraduría de Justicia de Puebla dijo que un cohetón lanzado por manifestantes causó la herida al niño, pero los pobladores de Chalchihuapan aseguran que fueron los policías quienes dispararon al menor.

A días de la detención de Fausto y de cuatro pobladores más, el gobierno de Puebla anunció que en cumplimiento de la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos por la muerte de José Luis Tehuatlie, destituyó a seis policías responsables del operativo del 9 de julio, y detuvo a seis policías estatales y a cinco civiles "probables responsables de distintos delitos".

Al enterarse de las detenciones de cinco de sus vecinos, Elia Tamayo, madre de José Luis, se quedó pasmada. "Ellos (los policías) cometieron el homicidio y hay otras personas inocentes encerradas. Ellos sí lo hicieron", dice entre sollozos.

Tamayo dice que ni con todo el dinero que le dé el gobierno de Puebla le va a regresar a su hijo y que está aterrada porque se llevaron a la gente humilde del pueblo por la muerte de José Luis. Lo único que quiere, afirma, es que castiguen a los verdaderos culpables.

Araceli Bautista, vecina de Elia Tamayo, dijo que los policías también irrumpieron en su casa. Buscaban a su hijo Jairo Javier Montes, presidente de la Junta Auxiliar de San Bernardino Chalchihuapan, pero él no estaba.

"No me dijeron nada, ni presentaron nada. Se metieron así. Luego yo me enteré por los abogados que había una orden de aprehensión también en mi contra", dice Araceli.

Bautista asegura que ella estuvo presente el día del enfrentamiento en que fue herido José Luis, pero que no atacó a nadie.

Dice que en San Bernardino Chalchihuapan viven con miedo. Los habitantes temen que la Policía de Puebla regrese a llevarse a más personas como Fausto.

"Mi hijo ya busca a su papá. Llora porque busca a su papá", dice Petra. Está desesperada, pide que dejen a su esposo libre porque "él es el sostén de la casa" y no tiene dinero para sacarlo de la cárcel. "Él no hizo nada", asegura.