Destruye el mar 56 negocios y restaurantes en Coyua de Benítez

Más de 120 personas se quedaron sin empleo. Los afectados recuperan troncos, tablas y palmas. Hace 18 años, un fenómeno similar, se comió la carretera.

Acapulco

En la comunidad de Carrizalillo, municipio de Coyuca de Benítez, en menos de 72 horas el mar destruyó 56 restaurantes y palapas, y dejó sin trabajo a más de 120 personas.

Las fuertes marejadas y el oleaje elevado, en algunos casos con olas de 4, 6 y hasta diez metros de altura, fueron socavando cada uno de los 56 restaurantes y negocios ubicados a un costado de la carretera de Carrizalillo, en el punto conocido como Playa Azul, se comió la franja de arena y con ello los comercios.

Ubicada a 15 kilómetros de la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, Playa Azul, es una de las zonas turísticas más emblemáticas de la zona, ya que cuenta con hoteles y temazcal así como área para hospedarse.

A lo largo de más de dos kilómetros se puede observar restaurantes, enramadas y otros comercios destruidos por el oleaje y marejadas que ha dejado los remanentes del huracán "Odila".

"Todo empezó hace tres días, a partir del viernes a las 18:00 horas, la marea alta se empezó a llevar la arena y con ello derribó todas las cabañas, hasta ahorita son 56 restaurantes, que estaban en la playa.

"Está afectando a 56 propietarios y más de 120 prestadores de servicios turísticos. Y queremos pedirle al gobierno del estado y federal, que nos ayuden que nos apoyen porque lo necesitamos", explicó Juan Luis Laurel Cabrera, delegado municipal de Playa Azul, en Carrizalillo.

De acuerdo con el responsable del campamento tortuguero "Nautilus", el hidrobiólogo, Manuel Salvador Gómez Galeana, recuerda que hace 18 años un fenómeno marítimo parecido llegó hasta las casas del poblado de Playa Azul, y destruyó incluso la carretera que comunica a esta localidad.

"Es un fenómeno cíclico que tarda varios años en suceder, de hecho tenía 18 años que pasó eso, ahora esto lo ocasionó las tormentas que han pasado, esos tres metros sobre el nivel del mar, el oleaje los ha socavado.

"La última vez las marejadas y el oleaje elevado llegó hasta las casas del pueblo, ahora hemos sido dañados muy fuerte, queremos el apoyo federal, estas familias viven del turismo que con mucho esfuerzo lo realizan y sería justo que les ayudara el gobierno federal", pidió el investigador.

Para el coordinador de las tareas de prevención de Protección Civil, Juan Carlos Monroy Monroy, reveló que el oleaje socavó la franja de arena y arrancó de cuajo las enramadas y negocios que estaban a la orilla de la playa.

Hasta hoy se tenía previsto que si continuaban el oleaje elevado y las fuertes marejadas, más de 90 familias serían evacuadas.