Desplazado exigen complimiento de compromisos en Guerrero

Los habitantes de La Laguna señalaron que no cuentan con las condiciones para sobrevivir fuera de su lugar de origen.

Chilpancingo

Desplazados de la Laguna, comunidad ubicada en la sierra de Coyuca de Catalán solicitaron el cumplimiento de compromisos pactados con el gobierno estatal, pues hasta el momento no cuentan con las condiciones mínimas para sobrevivir fuera de su lugar de origen.

En la Red Guerrerense de Organismo Defensores de Derechos Humanos (REDH), las madres de familia que viajaron desde los puntos en que actualmente se encuentran asentadas.

Explicaron que el primer desplazamiento se registró el 16 de abril de 2011, luego el 30 de noviembre del mismo año pero sin generar las garantías plenas para que las familias exiliadas retomaran sus vidas.   

Honorina Viveros Segura viajó a Chilpancingo para hablar sobre las condiciones en que permanecen cinco familias refugiadas en Tepango, localidad perteneciente al municipio de Ayutla.

Mariana Díaz Pérez habló por nueve familias asentadas en La Unión, municipio también de Ayutla y Leonor Ochoa Segura, que representa 16 familias que permanecen en Puerto de las Ollas, en Coyuca de Catalán.

Ellas mencionaron que a tres años de sufrir el desplazamiento de sus tierras, el gobierno estatal no ha cumplido el compromiso de otorgar tierras para sembrar ni la construcción de sus viviendas.

Tampoco les han garantizado lo referente al derecho pleno a la alimentación ni a la educación, aspectos que les ofrecieron al momento de plantearles que abandonaran su pueblo, lugar en el que sufrían el acecho de grupos de talamontes interesados en apoderarse de los recursos maderables de la zona.

Precisaron que no se trata de vivir a costa del gobierno estatal, pero recordaron que de donde se movieron tenían todo, sin embargo tuvieron que huir porque las autoridades no les garantizaron el derecho a la seguridad.

Honorina Viveros, destacó que el gobierno estatal otorgó un recurso a manera de enganche para comprar la tierra en que se levantarían las viviendas de los desplazados en Tepango, sin embargo no se cumplió con el resto.

Actualmente las familias ya levantaron algunas viviendas modestas, pero al no concluirse la compra del predio existe el riesgo de que se les desaloje, por eso solicitó que se liberen los recursos destinados al pago del predio.

Denunció que cada que viaja a Chilpancingo para reunirse con los funcionarios del gobierno estatal pasa varios días subsistiendo como puede, no se regresa de inmediato por falta de dinero.

Hay ocasiones en que Ernesto Aguirre, asesor externo del gobierno estatal le ha forzado a permanecer en la capital de Guerrero hasta por dos semanas, lo que considera como injusto.

“Nosotros quisiéramos que no nos dieran nada; que nos permitieran regresar a nuestras tierras pero con la certeza de que no nos van a matar, como ya lo han hecho con varios de nuestros familiares”, solicitó.

A partir del asesinato de Rubén Santana, los talamontes se empoderaron en la sierra de Coyuca de Catalán y hasta el momento no se les ha podido detener, por eso más de 60 familias están fuera de su lugar de origen.