Profepa: hubo negligencia en los derrames mineros

La normatividad establece que las empresas deben tener sistemas de detección y de control para evitar fugas, señaló la dependencia federal.
Un habitante del poblado de Bacanuchi, Sonora, camina sobre el cauce del río que resultó contaminado por ácido sulfúrico.
Un habitante del poblado de Bacanuchi, Sonora, camina sobre el cauce del río que resultó contaminado por ácido sulfúrico. (Héctor Téllez)

México y Sonora

El subprocurador de Inspección Industrial de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Arturo Rodríguez Avitia, afirmó que el derrame de acido sulfúrico en el río Sonora, así como el escurrimiento de solución cianurada en una mina de Durango son actos de negligencia

"Definitivamente es un problema de incumplimiento a la legislación ambiental. Fue una actitud negligente de parte de la empresa (de Sonora), similar a lo que ocurrió en Durango. La normatividad establece que estas firmas deben tener sistemas de detección y de control para evitar que estas fugas ocurran", dijo.

Indicó que en el caso de Sonora, la Profepa buscará la máxima sanción que permite la ley, que son 50 mil salarios mínimos, equivalentes a poco más de 3 millones de pesos, además de que se abrirán otros procedimientos administrativos que les permitan ser aún más exigentes con esta falta.

"La responsabilidad es absolutamente de la empresa y, créame, vamos a ir muy duro contra ella, tratando de disuadir estos comportamientos ilícitos con otras firmas industriales, que conociendo la legislación ambiental han decidido no atenerse a ésta", advirtió.

Afirmó que las lluvias que ocurrieron en Cananea en estos días fueron solamente de 20 milímetros, precipitación perfectamente manejable dentro de los términos del diseño de construcción de los patios de lixiviación, donde ocurrió la falla estructural.

Indicó que la empresa Buena Vista del Cobre, que forma parte de Grupo México, se encuentra parcialmente clausurada, lo cual afecta su proceso de producción.

Mientras tanto, dijo que las condiciones de calidad del agua en la zona afectada van mejorando, aunque todavía no está permitido su consumo, debido a que persiste el contenido de metales, principalmente de cobre.

Respecto al derrame en la mina Proyecto Magistral, en el municipio El Oro, en Durango, sostuvo que para atender el escurrimiento del cianuro, que ocurrió a lo largo de 400 metros en una franja aledaña a la planta de producción de la minera, se siguió un protocolo internacional, mediante el cual el elemento tóxico ya fue neutralizado con hipoclorito de sodio.

A pesar de que el cianuro es una sustancia muy peligrosa por su carácter venenoso, motivo por el cual debe tenerse mucho cuidado con su manejo, Rodríguez Avitia descartó que exista una declaratoria de zona de desastre.

"No hay razones para declarar, por motivos ambientales, una zona de desastre. Es exagerado decirlo. Este lunes en Durango sí habrá clases, ya que el suelo afectado es de mil 600 metros cuadrados cercanos a la mina", expuso.

El subprocurador ambiental determinó que debido a los incidentes, ambas empresas son acreedoras a una vigilancia mayor, por lo que ahora la preocupación de la Profepa es evitar que vuelvan a ocurrir este tipo de derrames.

Evidencias del deterioro

La represa de la mina Buena Vista del Cobre no pudo haber colapsado de manera repentina, existieron evidencias de deterioro que no se reportaron, advirtió Antonio Navarrete, comisionado de Difusión de la sección 65 del Sindicato Minero Nacional.

"La represa les avisó con anticipación: primero se humedece la tierra, luego lagrimea y en la parte de abajo empieza a verse el ácido; cuando ocurre eso tienen que, de inmediato, hacer labores de reparación de mantenimiento dentro del bordo, si no hacen eso viene lo que ocurrió", dijo.

Navarrete es integrante del sindicato que laboró en la mina perteneciente a Grupo México por más de 80 años, hasta antes de 2010, cuando estalló el conflicto con la empresa.

Explicó que por lo menos existen 10 represos en la mina que se utilizan para las labores de lixiviación y extracción de cobre catódico, que demandan estricta supervisión para evitar contingencias.

"Los represos deben ser monitoreados las 24 horas del día, los 365 días del año, cuentan con bombas para, en situación de emergencia, poder transportar el ácido hacia otra parte, pero aquí les ganó", expuso.

Grupo México ha señalado que las lluvias provocaron el derrame; sin embargo, Navarrete descartó esta situación, ya que existen protocolos de actuación inmediata.

"No se desbordó por las lluvias, eso fue completamente una negligencia de parte de los que estaban al pendiente del mantenimiento de los represos", señaló.