SE: quien no cumpla con las normas no podrá usar el nombre de mezcal

Emilio Vieyra Vargas, presidente del Sistema Producto Maguey de Michoacán, dijo que el decreto de la Secretaría de Economía deja clara la certificación de la bebida.

Morelia

Cuando recién inicia la época de bonanza y comienza a asumir el liderazgo en el paladar de los mexicanos y extranjeros, el mítico mezcal, bebida espirituosa ancestral, enfrenta nuevas barreras y retos para consolidar su permanencia en el mercado y avanzar en su proceso de expansión. Y obvio, impuestas por el gobierno federal.

El 24 de febrero, la Secretaria de Economía lanzo la 199, que tiene como objetó la certificación en los procesos de elaboración del mezcal, bajo el argumento del pirataje y adulteración que se ha encontrado en cientos de miles de botellas decomisadas en antros, bares, centros comerciales y tiendas de autoservicio, bajo el lema de: producto de agave y la presentación del tradicional maguey.

"Está bien el ordenamiento. Hay que estar en la norma y bajos los estándares y ordenamientos legales, pero también requerimos de apoyo, asesoría y flexibilidad del gobierno federal", dice Emilio Vieyra Vargas, presidente del Sistema Producto Maguey de Michoacán.

De acuerdo a lo decretado por la Secretaria de Economía, quien no cumpla con los procesos de certificación, deberá eliminar de sus etiquetas el nombre de mezcal y el distintivo del maguey, para cambiarlo por el de Komil, nombre prehispánico de la planta.

"Es evidente que ellos nos impactará en el mercado", refiere el líder de los mezcaleros, "porque habrá confusión y el consumidor no sabrá que es mezcal, producto elaborado cien por ciento con agave de mezcal".

Los mezcaleros michoacanos tratan de ponerse al tanto y ya trabaja con la Secretaría de Desarrollo Económico del gobierno estatal. Han encontrado apertura, pero el tiempo apremia.

De acuerdo a la numeralia, en Michoacán existen 29 municipios con denominación de origen, muy por debajo de Oaxaca, líder indiscutible en el tema.

En ellos, existen 300 productores, de los cuales solamente 5 han podido concretar el proceso de certificación. Es decir, el 98 por ciento de la planta productora de mezcal de encuentra en riesgo de enfrentar el cambio de nombre.

Y pese a ser una bebida ancestral, la industria del mezcal en Michoacán se encuentra en pañales.

No obstante, tiene una capacidad de producción de 600 mil litros al año. Básicamente su elaboración es artesanal. Nada que ver con el tequila, pero a diferencia de este, registra un avasallando crecimiento durante los últimos años.

Su demanda crece día a día en Estados Unidos, Europa y Asia. Ellos ha permitido que el precio se cotice bien, más que bien.

Según Vieyra Vargas, el precio por litro oscila entre los 150 y 300 pesos en el país. En el extranjero, obvio, hay mejoras, mucho más con la cotización actual del súper dólar.

En este rubro, también Michoacán se encuentra en pañales. No se han logrado consolidar los sistemas de exportación. Son pocos realmente quienes accedan al mercado externo.

De hecho, sostiene el líder mezcalero, gran parte de la producción es para consumo nacional, para el cliente demandante de una bebida que se ha comprobado que tiene la virtud de no generar resaca o "cruda".

Michoacán cuenta con 2 mil hectáreas de cultivo de maguey, base fundamental para la elaboración del mezcal. Pese al crecimiento de la industria, nadie quiere entrarle para cultivar la materia prima, debido a que tienen que aguantar entre 7 y 8 años para generar la primera explotación. Ello, a pesar de que no requiere grandes cantidades de agua ni tierras privilegiadas. Es una industria que puede crecer bastante bien, pero que en la actualidad no puede competir con el aguacate ni con las berries, donde el estado se ha consolidado como el líder nacional en internacional.

Aquí, en la entidad, Villa Madero, Queréndaro, Tzitzio, Queréndaro y Morelia, lideran la producción de mezcal.

El líder mezcalero pide tiempo a la federación para entrar en la etapa de certificación. Pero también flexibilidad, apoyo y asesoría.

Dijo que el trámite para la aprobación tiene un costo de 40 mil pesos por empresa. Sólo así, y tras una exhaustiva evaluación, pueden lograr la certificación.

Reveló que ya hay un convenio de un millón 300 mil pesos con el gobierno de Silvano Aureoles para impulsar los procesos de certificación.

"Veo que hay voluntad del gobernador y una apuesta firme por apoyarnos. Pero falta la disposición de la Secretaria de Economía para facilitar todo el trámite".