El cultivo de higo, nuevo negocio para agricultores

Productores de Morelos explotan este fruto y alistan exportación a Canadá, donde es valorado por su sabor, tamaño y gran calidad.
Productores de higo en La Laguna incursionarán en el mercado asiático en 2017.
México es uno de los tres países donde las higueras producen todo el año. (Mónica González)

México

En los últimos dos años, un grupo de productores descubrió que en las tierras de Morelos se encontraba una fortuna no explotada: la plantación de higos.

Sin el apoyo de subsidios gubernamentales, 180 pequeños productores cambiaron sus cultivos al higo, pues el estado es el tercer lugar en el mundo en que se puede obtener su cosecha durante todo el año.

Ahora se preparan para exportar las primeras 10 toneladas de higo a Canadá.

La mayoría de la siembra en la entidad se destinaba a la producción de arroz, sorgo, maíz y otros productos, mientras que los frutos de los árboles de higo, que crecían frecuentemente en las cercanías de los huertos, solo se utilizaban para el consumo local.

Pero a raíz de un convenio entre la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas y la empresa canadiense Catania, un mayor número de pequeños productores ha determinado cambiar su cultivo, ya que esto le permitirá vender directamente el producto y evitar el coyotaje.

En dos años el grupo de productores pasó de 50 a 180, y espera embarcar las primeras 10 toneladas de un total de 300 el próximo 19 de noviembre.

De acuerdo con Julio Padilla, dirigente estatal de la UNTA, la ventaja competitiva es que además de Morelos, los únicos países con capacidad para producir higo todo el año son Israel y una zona de Argentina, pero solo México cuenta con tratados comerciales y con la cercanía para ubicarse pronto entre los principales exportadores.

Reynold Martínez Becker, representante de la empresa canadiense, dijo que otra de las ventajas es la calidad del higo de Morelos, que debido a la humedad y las temperaturas de la zona crece con un tamaño y sabor de mayor calidad.

Juan Manuel González, productor de la zona de Yautepec, comentó que hasta hace unos años se dedicaba a la siembra de arroz, pero cambió ante la inestabilidad del precio de compra, pues los intermediarios recorren las huertas y compran el producto a un precio que definen de acuerdo a sus intereses, para posteriormente liquidar su compra hasta su regreso.

González empezó en un espacio de dos hectáreas, este año cultivó cuatro y espera que con los ingresos que obtendrá por una producción de 80 toneladas en 2014, pueda expandirse en 50 por ciento.

Al respecto, Padilla consideró que el convenio que se alcanzó con la empresa extranjera y los pequeños productores ha logrado romper los ciclos perversos entre los campesinos y los coyotes, pues ofrece un precio estable, de ahí que en los últimos 18 meses el cultivo del higo en la zona pasó de 80 a 230 hectáreas.