Culpan a la alcaldesa de Tierra Colorada por la desaparición de su chofer

 El padre de Mario Rico Ramírez, alias “El Payaso", culpó a la funcionaria de traficar droga con el pollo de patrullas oficiales.

Chilpancingo

El señor Atanasio Rico Loaeza, padre de Mario Rico Ramírez, alias "El Payaso" señaló a la alcaldesa de Tierra Colorada, Elizabeth Gutiérrez Paz como responsable de la desaparición de su hijo.

Rico Loaeza denunció que Elizabeth Gutiérrez Paz ordenó la desaparición de su hijo durante la jornada del 9 de mayo, bajo el argumento de que "le conocía muchas cosas malas".

En conferencia de prensa en Chilpancingo, el padre de familia denunció también que la presidenta municipal constantemente transporta cargamentos de droga de Acapulco hacia Tierra Colorada.

De acuerdo al señor Rico, la jefa de cabildo realiza el contrabando escoltada por patrullas de la Policía Municipal, que siempre la resguardan por la vanguardia y retaguardia.

Antes de que su hijo desapareciera, en el círculo cercano a la edil se generó la versión de que ésta le habría comentado a su madre, de la que se omite el nombre, que veía necesario desaparecer al chofer, ya que le conocía muchas acciones malas.

Indicó: "Tiene ya 15 días que lo desaparecieron. Yo se lo hago de cargo a su patrona que es la presidenta municipal; yo la hago responsable de lo que le pase".

El denunciante tiene 78 años de edad, es oriundo de la comunidad de Tlayolapan y manifestó que hasta el momento no ha interpuesto ninguna demanda formal.

Tampoco ha tenido acercamiento con la alcaldesa después de la desaparición de su hijo, entre otras cosas porque ella no quiere recibirlo.

La última vez que don Atanacio vio a su hijo, este salió de su domicilio tras recibir la llamada telefónica de un compañero de trabajo que solo sabe se apellida Muñiz, después de eso Mario ya no volvió.

Manifestó que tiene varios días sin dormir porque teme por su vida, algunos vecinos le recomiendan que no duerma en su casa porque lo pueden agredir.

En las dos semanas de incertidumbre su salud registra un deterioro importante, pero advierte que de estar en mejores condiciones tomaría las armas contra la presidenta.

"La verdad es que estoy muy dolido de mi corazón, sino ahí estuviera".

Mario Rico tiene 36 años de edad y comenzó a trabajar con la alcaldesa cuando tenía 34, hasta el momento de su desaparición se desempeñaba como chofer.