Por crisis económica dejará de funcionar Ayuntamiento de Morelos

A partir de octubre cerrará sus puertas. El presidente municipal culpó al gobierno estatal y al Congreso local de agudizar el déficit que supera el millón de pesos.

Morelos

En medio de una severa crisis financiera y económica, el Ayuntamiento de este municipio del sur del estado de Morelos, cerrará sus puertas a partir de octubre, anunció el alcalde del lugar, Mauricio Rodríguez González, quien responsabilizó de forma directa de tal decisión al Gobierno estatal y al Congreso del estado, por agudizar su déficit que supera el millón 200 mil pesos.

El cabildo en pleno, encabezado por el munícipe, Mauricio Rodríguez González, aseguró que las medidas implementadas para sortearla crisis permanente, que incluyó estrategias para recaudar más impuestos -donde no hay descuentos-, reducción de personal, reducción de sueldos a funcionarios de primer nivel y, en las últimas fechas, pagos de nómina a personal de confianza, hasta con un 50 por ciento de reducción.

ElAyuntamiento de Tlaquiltenango, como el resto de los 32 municipios restantes de la entidad, inició su gestión en 2012, con profundos problemas económicos, derivados de deudas con proveedores, pagos vencidos de laudos de extrabajadores, malos manejos e intereses de empréstitos acumulados y adquiridos por administraciones anteriores, por lo que el naciente gobierno estatal "adelantó" dinero a los Ayuntamiento para sortear su crisis, montos que no fueron dados a conocer en su momento.

Rodríguez González, leyó un comunicado cuyo primer punto lo utilizó para responsabilizar el gobierno de Graco Ramírez Garrido Abreú y al Congreso del estado de Morelos, por ahondar su crisis económica.

En el documento presentado ante los medios de comunicación, el munícipe dijo que el "cobro" del anticipo económico entregado por Ramírez, era uno de los motivos del descalabro económico, pero también dijo que la negativa de los legisladores a permitirle contratar un crédito por 20 millones de peso, había dado al traste los esfuerzos por equilibrar sus finanzas, ya que ese dinero sería utilizado para inversión en obra pública, pago de laudos en y de deudas con proveedores.

Sin embargo, y casi de forma inmediata, el gobierno estatal respondió a las aseveraciones del munícipe, y a través de un comunicado se deslindó de la responsabilidad directa en el quebranto económico que sufre el municipio de Tlaquiltenango, y apuntó que ese municipio ha recibido más de 70 millones de pesos en diversos apoyos económicos, incluyendo obra pública.

En el despacho informativo, afirma: "Al Ayuntamiento de Tlaquiltenango se le han destinado, a la fecha, recursos para obras y proyectos por un total de 73 millones 569 mil 869 pesos. En esa cantidad, están incluidos proyectos de agricultura, ganadería, asistencia técnica y producción de alimentos, por 32 millones de pesos".

"El desglose de los 73 mdp incluye dos millones en proyectos ecoturísticos; en infraestructura educativa y canchas de usos múltiples 7 millones 543 mil; 26 millones 282 mil en seis obras de caminos y estudios de introducción de redes de agua potable, además de 5 mdp como parte del programa de infraestructura en comunidades indígenas", indicó el comunicado.

En lo referente al cobro de los adelantos económicos con el que los ayuntamientos iniciaron sus administraciones en 2012, la dependencia les aclaró que los descuentos "apenas empezaron" el pasado mes de julio, y precisó que la recuperación del dinero prestado "fue convenida con cada uno y se acordó que serían liquidados de manera mensual dentro del periodo 2012-2015.

Ha sido una instrucción permanente del gobernador Graco Ramírez apoyar a los ayuntamientos de Morelos sin importar su origen político o partidista".

Asimismo, la dependencia que encabeza Adriana Flores, aclaró que el cobro de los recursos facilitados a finales del 2012 a los ayuntamientos "es sin menoscabo de las inversiones de obras y programas en beneficio de la población de los municipios.

Esta dependencia mantiene la recomendación a los ayuntamientos de mantener un control del gasto corriente para no verse afectado el de inversión".