Cierran la costera Miguel Alemán por inundación

La ausencia de la policía vial de Acapulco ha causado un tránsito vehicular lento en la zona turística.
Un tramo de la principal arteria vehicular en la franja turística está cerrada a la circulación vehicular.
Un tramo de la principal arteria vehicular en la franja turística está cerrada a la circulación vehicular. (Javier Trujillo)

Acapulco

Las fuertes marejadas y el alto oleaje por el fenómeno marítimo conocido como “Mar de Fondo” inundaron la Costera Miguel Alemán por lo cual quedó parcialmente anegada de aguas marinas.

La falta de elementos de la Policía Vial del puerto ha provocado un caos vehicular y largas filas de vehículos que van del centro a la base naval, así como turistas que no pueden salir de sus hoteles como el Playa Suite y El Emporio, que están en medio de la inundación.

En tanto en el hotel Crown Plaza, está parcialmente cerrado, al igual que hospederías más pequeñas.

Un tramo de la principal arteria vehicular en la franja turística está cerrada a la circulación vehicular, algunas unidades que lo intentan han logrado pasar, aunque se les advierte del riesgo.

En algunos puntos de la principal arteria turística se observa a los elementos del cuerpo de Bomberos haciendo funciones de agentes viales ante la evidente falta de dichos efectivos, incluso hasta el director de Protección del puerto, Efrén Valdez, realiza la misma función desde temprano.

Desde el edificio Costera 125, hasta el hotel Emporio, sobre la costera Miguel Alemán, en el fraccionamiento Magallanes, en ambos sentidos está cerrada la circulación vehicular ya que las aguas marinas alcanzaron un importante nivel sobre la carpeta asfáltica en esa arteria vial.

La circulación se ha hecho lenta debido a la falta de agentes viales y sobre todo porque la falta de vialidad en las calles adyacentes.

A lo largo de las calles se pueden observar vehículos que han quedado varados porque se inundaron y les provocó fallas electromecánicas a las unidades.

Incluso hasta los trabajadores de hoteles y restaurantes han tenido que caminar sin calzado para llegar a sus empleos.