Muere tataranieta de la Corregidora en Morelos

La última descendiente de Josefa Ortiz de Domínguez, María de los Dolores Medina de Mazin, tenía 92 años y falleció en Cuernavaca.
La tataranieta y última descendiente de la Corregidora de Querétaro, Josefa Ortiz de Domínguez, María de los Dolores Medina de Mazin.
La tataranieta y última descendiente de la Corregidora de Querétaro, Josefa Ortiz de Domínguez, María de los Dolores Medina de Mazin. (David Monroy)

Cuernavaca

María de los Dolores Medina de Mazin, tataranieta y última descendiente de la Corregidora de Querétaro, Josefa Ortiz de Domínguez,  murió ayer en Cuernavaca.

A la edad de 92 años, Medina de Mazín se fue a dormir y ya no despertó, aseguró su nieta Catalina Sámano Calderón,  quien destacó que su abuela murió como "los justos", al recordar que ella no sólo vivió para honrar la memoria de Doña  Josefa Ortiz de Domínguez, sino para aportarle a la sociedad.

Ortiz de Mazin fue homenajeada hace tres años por el Congreso del estado de Morelos, y también recibió del gobierno federal un reconocimiento como última descendiente directa de Josefa Ortiz de Domínguez, en cuyo aniversario 246 de nacimiento, murió su tataranieta.

En entrevista, su nieta Catalina Sámano Calderón aseguró que su abuela exigía a ella misma y sugería a su familia, "no presumir un abolengo sino hacerse responsable de la sangre que corre portus venas", de ahí que María de los Dolores siempre tuvo una posición concreta ante temas como el aborto, las libertades de las mujeres y de la necesidad de que la sociedad impulse  los cambios, porque la ningún partido los va a realizar.

Dolores se casó a los 26 años, en una época  cuando a esa edad ya se les consideraba "quedadas", lo cual ni importó y menos le impidió para ser feliz, agregó Calderón quien afirmó que  la edad no fue impedimento para que su abuela buscara el bienestar de las personas que ella observaba con necesidades. Un ejemplo de ello era la entrega de suéteres en época decembrina, los cuales confeccionaba personalmente durante el año.

María de los Dolores Medina, fue velada en un panteón de la ciudad de Cuernavaca, y sus restos fueron cremados durante la mañana. La semana entrante sus cenizas serán depositadas en la cripta familiar.