Contaminación del río Atoyac proviene de descargas urbanas

De acuerdo con los resultados de la investigación realizada por organización Dale la Cara al Atoyac durante el primer cuatrimestre del año, la Central de Abasto, es un foco de contaminación.

Puebla

La contaminación que recibe el río Atoyac al pasar por San Martín Texmelucan, Huejotzingo y la Angelópolis, en el estado de Puebla, y el municipio de Papalotla en Tlaxcala, proviene en 80 por ciento de las descargas urbanas; mientras que 15 por ciento se relaciona con descargas industriales y cinco por ciento por químicos y materiales que se usan en zonas agrícolas.

De acuerdo con los resultados de la investigación de campo realizada por organización no gubernamental Dale la Cara al Atoyac durante el primer cuatrimestre del año, la Central de Abasto, ubicada al norte de la capital, es un foco de contaminación para la cuenca del Alto Atoyac.

“Realizamos una serie de recorridos a diferentes puntos clave a lo largo de la cuenca. Hemos encontrado una situación alarmante: una falta absoluta de saneamiento de aguas residuales por parte de los Ayuntamientos, que provoca niveles de alta contaminación al río Atoyac, convertido en drenaje intermunicipal. En los últimos meses hemos recorrido cuatro de los municipios con mayor problemática de contaminación de la cuenca: Huejotzingo, San Martín Texmelucan, Puebla y Papalotla de Xicohténcatl en el Estado de Tlaxcala”, revela el reporte.

En la ciudad de Puebla, la ONG detectó que en Barranca Honda, a la altura del puente de la carretera a Fábricas, se detectó la contaminación de textileras, luego de que el agua del afluente se pintó de rojo.

Al norte de la capital, en Barranca del Conde, se detectó descargas de agua provenientes de la Central de Abastos que no reciben ningún tratamiento; mientras que en la Barranca Santuario, se detectaron descargas municipales, con derivados industriales y conducidos a cielo abierto a la Planta de Tratamiento de San Francisco.

Frente del Centro Integral de Servicios de la Angelópolis, la organización encontró una descarga municipal sin tratamiento vertiendo directamente al río Atoyac.

En Huejotzingo, la ONG detectó que la planta de tratamiento de Santa Ana Xalmimilulco se mantiene sin funcionar y su estado es de abandono pese a que se rehabilitó en el año de 2013. De forma adicional, se detectaron descargas industriales sin ningún tratamiento dentro del drenaje municipal; y la planta de tratamiento del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado no funciona y el agua contaminada llega directo al cauce.

Por otra parte, en San Martín Texmelucan, Puebla, la planta de tratamiento del Sistema Operador de Agua Potable construida en 1995 sólo funcionó hasta el año 2000 y, posteriormente, el agua contaminada se va al distrito de riego de Tlaxcala.

El estudio realizado durante los primeros meses de este año en la capital, Huejotzingo y en San Martín Texmelucan, por el lado de Puebla; y en Papalotla de Xicohténcatl del lado de Tlaxcala, revela la carencia de infraestructura para detener el agua contaminada y tratarla, situación que está provocando problemas al medio ambiente.