Amenaza progreso urbano permanencia del cóndor californiano

El coordinador estatal del Parque Nacional de San Pedro Mártir dijo que la basura que tira el humano y las plantas eólicas, los cables, el crecimientourbano, son un riesgo para estas aves.
Cumplen dos años de edad, los dos cóndores californianos que nacieron en México en vida libre.
Cumplen dos años de edad, los dos cóndores californianos que nacieron en México en vida libre. (Lorena Lamas)

Ensenada

Los primeros dos críos de cóndor californiano que nacieron en México en vida libre, cumplieron dos años de edad, y aunque se considera una especie  recuperada que se había extinguido hace décadas en México, el crecimiento urbano pone en riesgo su permanencia en la sierra de Baja California.

El coordinador Estatal del Parque Nacional de San Pedro Mártir, en el municipio de Ensenada, Gonzalo de León, explicó que el cóndor es una especie que es amigable con los humanos, pero esa intimidad también representa un peligro.

"Para nosotros el reto más grande es la pérdida de hábitat por zonas urbanas; la gente sigue tirando basura y ellos se siguen alimentando de ella y se  intoxican. También las plantas eólicas, los cables, el crecimiento urbano, son un riesgo. Esto ha estado afectado bastante su forma de vida", consideró.

El proyecto de repoblación inició en 2002 con una comunidad de 35 aves, de las cuales tres murieron y hay dos más que no se han adaptado a la vida silvestre y buscan el contacto con los humanos.

Los ejemplares, procedentes de California, se reintrodujeron en la Sierra de San Pedro Mártir, un área natural protegida que se ubica a 150 kilómetros al suroeste de Ensenada.

Al grupo de aves que no logra acoplarse a la vida libre se le traslada a
zoológicos, tanto en Estados Unidos, como el de Chapultepec en la Ciudad de
México, donde reciben otro trato y donde se mantienen en investigación. Ahí, puede vivir hasta 18 años.

Los pollos jóvenes de hasta cinco años alcanzan grandes distancias de vuelo
desde la Sierra de San Pedro Martí hasta Laguna Mountain, en Estados Unidos, frontera con Tecate. Hacia el Sur de la Península, llegan a Guerrero Negro, alcanzando alturas de entre 900 a mil metros sobre el nivel del mar.

Son eminentemente carroñeros y dado su carácter que se considera tímido o dócil, son presa fácil de animales del monte cuando el cóndor se alimenta de sus presas muertas.

De León comentó que mantener a los cóndores dentro de su hábitat es un
compromiso de la gente que está dentro del proyecto desde el 2002, pero la
especie se extinguió en esta región desde 1938.

En apariencia el cóndor es un ave con rasgos abultados y rojizos, que en
comparación el cóndor de los Andes, éste es uno de las más grandes del
continente americano cuyas alas extendidas llegan a medir hasta tres metros de largo.

Las instancias que colaboran en el desarrollo del cóndor son el Zoológico
de San Diego la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONAMP), la Secretaría de Protección al Ambiente del gobierno de Baja California y el Fishing Wild and Service de Estados Unidos.

En marzo de 2002, el Diario Oficial de la Federación publicó la
NOM-039-Semarnat-2001 en la que se le catalogó en la categoría (E),
probablemente extinta en el medio silvestre.

La Unión Internacional para la Conservación de la naturaleza la consideró
una especie en peligro crítico de extinción, según la lista roja de la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Se incluyó en el Acta de Especies en Peligro de Extinción de Estados Unidos, según un documento publicado por la Dirección de Conservación de Ecosistemas y el Instituto Nacional de Ecología.

Según ese documento, para que el cóndor californiano empiece a reproducirse transcurren hasta ocho años, y además tiene una tasa de reproducción baja, de un huevo cada año.