Clausuran 9 textileras por contaminar el río Atoyac

Descargan sustancias que afectan el caudal; sospechan que es causa de aumento en la mortalidad por leucemia en 31 municipios de Puebla y Tlaxcala.

Veracruz y México

El gobierno federal advirtió que hay un incremento en los casos de mortalidad por leucemia en 31 municipios de Puebla y Tlaxcala, aledaños al río Atoyac, al parecer derivado de las descargas contaminantes a ese río por parte de empresas de la industria textil.

En tanto, en Veracruz la contaminación del mismo afluente ha disparado los casos de enfermos renales y problemas crónicos degenerativos entre los habitantes de Felipe Carrillo Puerto y Cotaxtla.

En conferencia de prensa, el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, anunció que al inspeccionar 14 industrias de textiles, un total de nueve empresas ubicadas en los municipios de San Martín Texmelucan (Puebla) y Tepetitla de Lardizábal (Tlaxcala), fueron clausuradas en un operativo conjunto entre la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), por verter residuos altamente contaminantes al afluente del río Atoyac.

"La presencia de meticilino, tolueno y cloroformo pueden ser agentes que incrementen la incidencia del daño al ADN, por eso estamos revisando la epidemiología de la zona, para compararla con la tasa de mortalidad regional por leucemia. Ese es el principal interés y por eso tendremos en próximos días que derivar si la mortalidad por leucemia en los municipios aledaños al río es mayor a la media nacional", dijo Mikel Arriola, titular de la Cofepris.

El funcionario señaló que los resultados del estudio epidemiológico concluirán en un mes. En tanto, el titular de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), Guillermo Haro, detalló que en la zona se encuentran asentadas 3 mil 675 empresas de las industrias textil, alimenticia, química y petroquímica, alimentos, metalmecánicas, automotrices y autopartes, así como productoras de papel. Este año serán inspeccionadas 300 de ellas, y el resto a lo largo de la administración.

Se estima que al día, el río Atoyac recibe 146 toneladas de materia orgánica, 62.8 toneladas de sólidos suspendidos, 15 de nutrientes, 0.14 de metales pesados y 0.09, de compuestos orgánicos tóxicos. En Tlaxcala, 75 por ciento de los municipios descargan, sin permiso, sus aguas residuales al río.

Afectación en Veracruz

En Veracruz, la problemática es generada por un ingenio azucarero, una central eléctrica y alcoholera, canales de riego contaminados con plaguicidas, los basureros a cielo abierto de cinco municipios por los que cruza el caudal, así como granjas industriales avícolas y porcícolas, rastros, y aguas residuales de Cuitláhuac y Atoyac.

En entrevista, el secretario de Salud de Veracruz, Fernando Benítez Obeso, admitió el problema y aseguró que ya se investigan las causas que originan la mayor incidencia de casos de enfermos renales en la zona. El Congreso local cuenta también con información y análisis sobre esta situación y admite que es un tema delicado de lo que poco se ha hecho.

Tan solo en 10 congregaciones de la región se tienen contabilizados 80 enfermos de insuficiencia renal, y en la unidad médica de la comunidad de Ameyales se atienden 29 casos del mismo , y esa es solamente una de las siete unidades médicas que existen en la región.

Se agudiza en Carrillo Puerto

José Enedino González Nava, directivo de la organización Pueblos Unidos pro Derechos Constitucionales del río Atoyac, asegura que Carrillo Puerto, con apenas 15 mil habitantes, es el municipio más afectado, al grado de que en estos momentos tienen una incidencia de enfermos renales superior a la que tuvo hace unos años el municipio de Tierra Blanca, que rebasó la media nacional e internacional y motivó trabajos de investigación que no han llegado a nada.

Al respecto, el diputado local y dirigente del Partido Verde Ecologista, Eduardo Robles Castellanos, aceptó que conocen del problema que ocasiona la contaminación de este importante afluente y que "alcanza puntos críticos de concentración, elevando en los últimos años drásticamente los casos de enfermedades crónico-degenerativas que destruyen la vida de numerosas familias de estos municipios", como son afecciones cardiacas, infartos, diversos tipos de cáncer, problemas respiratorios y diabetes.

Enedino González Nava, junto con otros productores del campo y ambientalistas, trabajan en un área de conservación del río Atoyac (en la reserva ecológica natural de la cuenca alta), coincidieron en que a este afluente le llegan los desechos de los drenajes de Cuitláhuac y Atoyac, de rastros; químicos y basura del ingenio El Potrero; de la Central Energética y Alcoholera de Zapopan; los restos de químicos y de linaza, que además de estar ocasionando la muerte de ganado, está generando los casos de males renales que rebasan los parámetros nacionales.

De los pozos profundos en vez de agua limpia salen agua con grasas y aceites y eso está consumiendo la gente.

Meses atrás trasvasaron el agua de este río a la zona industrial de Cuitalhuac y Orizaba. Sin embargo, la falta de lluvias y la pequeña presa en la comunidad de Santa Anita del municipio de Amatlán, de donde el ingenio El Potrero toma agua para mantenimiento de su factoría y del sistema de riego Alfredo V. Bonfil, están secando el río en la parte baja.

La situación se complica porque además de secar el río con la pequeña presa, el mismo ingenio desecha las aguas residuales contaminadas con sosa caustica, vinaza y otros químicos utilizados.

Deforestación

El río Atoyac nace en la congregación Ojo de Agua Grande, municipio de Amatlán de los Reyes, en la región de las Grandes Montañas, cruza también Atoyac, Yanga, Cuitláhuac, Felipe Carrillo Puerto, Cotaxtla, Medellín y Boca del Río.

Este caudal sufre por la deforestación de los cerros y bosques, que sirven como fuente de recarga al río y es blanco de la extracción de materiales pétreos de su lecho, así como la explotación de las minas de piedra en Santa Ana, municipio de Amatlán.

Esto ha generado que en los últimos 10 años haya descendido 50 por ciento el nivel de la laguna que se forma en torno al manantial lo que propició el rechazo total de los habitantes de la zona al proyecto Bandera Blanca, que busca dotar del líquido a comunidades de Córdoba que carecen del mismo mediante la extracción del líquido en el nacimiento del río.

El diputado local y dirigente del PVEM Eduardo Robles indicó que el caudal sufre por la contaminación con agroquímicos provenientes de los canales de riego, los cuales reciben plaguicidas, herbicidas e insecticidas.