Con comida y leyendas, recuerdan a muertos en Oaxaca

En la celebración de Dia de Muertos, los oaxaqueños visitan las tumba de sus familiares, hacen concursos de disfraces y mantienen tradiciones de la época colonial.
Ofrenda puesta en Oaxaca.
Ofrenda puesta en Oaxaca. (Notimex)

Oaxaca

Con gran folclor y misticismo iniciaron los festejos de la celebración de Todos los Santos donde los pueblos originarios recuerdan a sus muertos con leyendas y tradiciones, algunas que datan de hace 500 años, otras características de los siglos XIX Y XVIII.

En la ciudad de Oaxaca, se instalan tapetes de arena en las principales calles; en la Sierra, en el municipio de Huautla de Jiménez, se realizan velatorios en los panteones, mientras que en algunas playas como Zipolite, se arrojan flores al mar.

En la zona de Valles Centrales, en los barrios más populares las familias participaron en las comparsa, que son una tradición vigente en Oaxaca que mezclan los antiguo y lo contemporáneos.

Los lugareños hablan de la muerte, ironizando sobre temas que atañen a sus comunidades.

Se utilizan trajes típicos, algunos salen disfrazados de mariachis, con ropa antigua de la época de los 50s y se narran historias de fantasmas populares como "La llorona", "El charro negro" y "Juan Sin Miedo".

Mientras tanto en Santa Cruz Xoxocotlán, un poblado que se localiza a poco menos de 10 kilómetros de la capital oaxaqueña, los festejos se realizan en los panteones, con las denominadas veladas.

Las familias conviven día y noche con sus familiares dentro de los mausoleos que engalanan con flores, el mole y el chocolate que consumen en los cementerios, donde durante dos días, la música y la algarabía no para hasta el amanecer.

Antes hay un rezo, protagonizado una hermandad de varones católicos, conocida como "La Capilla", que cantan sonatas fúnebres en latín.

En Xoxo, la "velada" que se realiza a partir de la noche del 31 de octubre hasta la madrugada del 1 de noviembre en los panteones de Mictlancihuatl y San Sebastián Mártir, es uno de los festejos más antiguos de la época contemporánea. Sus inicios datan de 1913 cuando se declararon como oficiales las fiestas.

En otros sitios como la Villa de Mitla que significa Valle de muertes, las fiestas inician con una gran caravana que parte de la zona arqueológica de Monte Albán, la gente, hombres y mujeres ataviados con ropa negra, avanzan por las calles de los cinco principales poblados, paran en cada cementerio, bailan, su destino el camposanto de Mitla, donde realizan una gran "paradita",- acompañada de ritos, música y comida, además de un gran baile.

En la zona del Istmo de Tehuantepec, los festejos son más característicos, las mujeres salen a la calle, reparten comida e invita a los lugareños al panteón, donde termina el festejo. Cada invitado debe participar con su dote. "dar y brindar para tener siempre y hasta el final de los tiempos abundancia y felicidad".

En la costa, en la playa Zipolite "playa de muertos", se realiza un rezo, cerca de la bahía se prenden velas de cebo, se coloca una mesa en la arena, donde se deja un gran majar, - mole o pescado- que es después entregado al mar. En este sitio se recuerdan las víctimas que se trago el mar".

A estos festejos se sumo el carnaval de las ánimas que fue convocado por diversos organismos no gubernamentales que buscan preservar la tradición de las fiestas del más allá con un sello característico, propio y sin modismos extranjeros.

TRADICION DE FIELES DIFUNTOS, REFLEJO DE UNA FIESTA VIVA

Para el secretario de Cultura del Gobierno de Oaxaca, Alonso Orihuela, consideró que las tradiciones de los Fieles Difuntos en Oaxaca son el reflejo de una fiesta viva, donde cada pueblo impone su sello característico, como consecuencia de pluriculturalidad étnica.

El funcionario estatal resalto que Oaxaca es de los estados del país que tienen más arraigada la tradición de fieles difuntos, "hemos palpado que Oaxaca tiene la costumbre más arraigada y exótica en torno a la muerte, porque sus expresiones son diversas.

Podemos identificar desde concepción biológicas, hasta estéticas en cada representación y festejo derivado de la diversidad cultural y natural de cada una de las ocho regiones.

Rechazó que los festejos extranjeros no lesionan la cultura de los pueblos, incluso se comparte sin dañar tradiciones, ni arraigos populares.

En el Instituto "Carlos Gracida" entregó un especial galardón a una niña de 7 años que portó el disfraz más singular y llamativo elaborado con la fuerza de su creatividad.

FESTEJOS INSURGENTES

Después de la revuelta social de 2006, profesores de la Sección 22 y ex activistas de la desaparecida Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) realizan manifestaciones luctuosas lúgubres en honor a los caídos durante ese conflictos, que dejó al menos un saldo de 26 homicidios.

Se celebra por novena ocasión la instalación de altares, en todos aquellos lugares donde la desaparecida Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) tenía una barricada y fue asesinado un activista.

En estos sitios los activistas, colocan cada quien una ofrenda,- donde se coloca desde el tradicional mole, hasta el mezcal, fruta y veladoras-.

Son 26 sitios donde también se colocan cruces negras, con el nombre de cada uno de los asesinados, por las llamadas caravanas de la muerte.

En los altares los integrantes de la APPO veneran las efigies de la Santa Muerte, la Virgen de las Barricadas y el Santos Niño APPO, efigies que la arquidiócesis local considera como desviaciones de la fe.