Mi papá me aseguró que nada nos iba a separar: Alondra

La joven dijo a MILENIO que se mantuvo en comunicación constante con su papá a través de mensajes por celular en los que él intentaba calmarla luego de que se la llevaron a EU.
Alondra llegó a Guanajuato proveniente de Houston alrededor de las 11:30 de la mañana.
Alondra junto a sus padres y hermano tras su llegada a Guanajuato desde Houston. (Sergio Contreras)

México

Un día después de que Alondra Luna volvió a su casa en Guanajuato, no ha podido retomar sus actividades cotidianas. Dice a MILENIO que ahora lo más importante es olvidar los momentos que vivió cuando fue separada de su familia para viajar a Houston, Texas, y realizarse una prueba de ADN, ya que una mujer, Dorotea García, con residencia en Estados Unidos, aseguraba ser su madre biológica y reclamaba su custodia.

A sus catorce años, Alondra es más consciente de lo que se puede creer. Es firme al hablar, tiene ideas claras y sobre todo, defiende lo que cree. Asegura que de todo el episodio que vivió, lo más difícil fue cuando recibió la notificación de la juez, Cinthia Elodia Mercado, del Juzgado Primero de lo Civil, con sede en Los Reyes, Michoacán.

Dice que durante el interrogatorio que se llevó a cabo en ese juzgado de forma privada, la juez Mercado le aseguró que iba a viajar a Estados Unidos para quedarse allá definitivamente, y que eso le hizo pensar que Dorotea García pudo haber pagado para llevársela.

Durante esos momentos estuvo en comunicación permanente con su padre, Gustavo Luna, quien a través de mensajes por celular, intentaba calmarla diciéndole que pasara lo que pasara, nada los iba a separar. Alondra se desahoga cuando habla del video que fue grabado por su tía, Lupita, donde se le observa gritando al salir del juzgado.

"Lo único que quiero es que ese video sea borrado de internet, no quiero volver a verlo porque me trae malos recuerdos. Me tiré al piso porque no quería que me llevaran, todavía tengo un moretón en la pierna izquierda porque me lastimé al caer", dice. "Cuando me iban a subir a la camioneta jalé a Dorotea del cabello porque tenía que intentar todo para que no me llevaran", recuerda.

Los seis días que estuvo en Houston, los pasó en casa de una prima de Dorotea. "Compraban comida preparada, comíamos las tres juntas". Antes de ir a su casa, las autoridades del Consulado de México me dijeron que no me encariñara con ellas. "¿Cómo me voy a encariñar con alguien que no conozco?", se pregunta Alondra.

La niña es la segunda de tres hermanos, los otros dos son hombres. Su padre asegura que siempre ha sido la consentida y que después de lo que vivieron hará todo lo posible para que nada le falte. Para las autoridades mexicanas, Gustavo Luna solo tiene palabras de agradecimiento. "Les doy las gracias porque por su trabajo mi hija está conmigo, y no nos volveremos a separar".

La semana pasada, integrantes de la Policía Federal sacaron a Alondra Luna, de 14 años, de una secundaria en Guanajuato, a petición de la Interpol, y tras una audiencia la menor fue trasladada a Texas con Dorotea García, quien aseguraba que se trataba de su hija robada.