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Martes , 14.08.2018 / 13:14 Hoy

“Casitas del terror” en Villas Centroamericanas

El suelo fracturó tuberías, 20 departamentos y 10 casas en esa zona de Tláhuac; ahora duermen y viven en la calle y frente al que fue su patrimonio.

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Una fractura en el suelo de la colonia Villas Centroamericanas, de la delegación Tláhuac, partió en dos 20 departamentos y 10 casas. Al menos 30 familias duermen en la calle y viven en la incertidumbre de recuperar su patrimonio, el cual construyeron en más de 10 años.

Armando Sánchez, uno de los damnificados, vivió por 10 años en el apartamento 201 de la unidad habitacional Villas Centroamericanas. Compró su casa gracias a un crédito hipotecario que le dieron en la dependencia de gobierno donde trabaja. Hoy esa vivienda tipo dúplex ya no existe. Ahora habita en una carpa que instalaron los vecinos de su calle para ayudar a las 30 familias que se quedaron prácticamente en la calle.

Durante una visita a esta colonia, Sánchez nos invitó a recorrer las calles de su barrio. En el camino nos encontramos tuberías rotas, patios partidos por la mitad, casas hundidas, socavones dentro de los apartamentos e inclusive al Hospital General de Tláhuac con fracturas en su base y estructura.

Este vecino recuerda que durante el sismo del 19 de septiembre la gente salió corriendo de sus casas gritando que la tierra se abría. “Todos tuvimos mucho miedo. Lo que en días pasados se veía como una cuarteadura del asfalto, esa tarde nos mostró que en realidad era una falla geológica”.

Delina Aguilar, otra de las habitantes de esta unidad habitacional cuenta que su casa se inclinó 15 centímetros sobre el suelo. “Si usted entra aquí va a sentir como si estuviera en la casa del tío chueco. Nos tuvimos que salir e ir a rentar a otra parte”.

Su departamento, no solo está inclinado. La habitación de una de sus hijas tiene un socavón. Mide un metro por uno y medio de largo. Hemos intentado medirlos metimos palos, pero se fueron hasta el fondo”. Los vecinos que continúan ahí comentan que los voluntarios de la UNAM les explicaron que la fractura en la tierra se debe al tipo de suelo.

“Como este terreno era parte de un río la tierra debió ser humedecida constantemente para que no se ocasionaran estas grietas. Es como el barro cuando está húmedo se mantiene uniforme, pero cuando se va secando y no es cocido, pues se va agrietando; lo mismo pasó con esta tierra y las autoridades lo sabían, porque nosotros se los dijimos antes del sismo, pero no les importó”.

Esta separación de la tierra se repite en toda la unidad habitacional. Los vecinos dicen que no saben qué pasará con sus patrimonio, pues aseguran, las autoridades delegacionales no se han acercado a ellos. Ellos mismo las llaman “Las casitas de terror”.

A diez metros de estos departamentos, los vecinos afectados se reúnen para tomar un café y comer un poco de pan dulce. Están bajo una carpa. Ahí han cocinado y dormido desde el 19 de septiembre cuando el sismo de magnitud 7.1 partió sus casas por la mitad y dividió el suelo de la colonia Villas Centroamericanas.

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