Varados, 36 km de la México-Tuxpan

La construcción de la carretera lleva más de 20 años y no se ha concluido por diversas razones; gobierno de Veracruz espera que Peña la termine.
En 2012, el ex presidente Felipe Calderón inauguró un tramo.
En 2012, el ex presidente Felipe Calderón inauguró un tramo. (Especial)

Veracruz

El 26 de noviembre de 2012, cuatro días antes de concluir su sexenio, el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa dio el banderazo inaugural de la autopista México-Tuxpan, obra que comenzó en 1994, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

A la obra solo le falta un tramo de 36 kilómetros que en dos años de la actual administración no han podido ser concluido totalmente.

Más de 20 años han pasado del arranque de la obra; dos años se cumplieron de la inauguración inconclusa, y es la fecha en que no acaban la pista de peaje de 293 kilómetros que reducirá más de dos horas el recorrido entre la Ciudad de México y Tuxpan, al norte de Veracruz, pasando por Hidalgo y Puebla.

En mayo pasado, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes anunció que solo faltaban detalles para agendar la inauguración que encabezará el presidente Enrique Peña Nieto.

En junio el vocero de veracruz, Alberto Silva Ramos, dijo en un comunicado oficial que en 15 días a más tardar el Presidente de la República inauguraría la obra; pero el 1 de julio se conoció que un deslizamiento de tierra retrasaría la apertura de la citada autopista, que enfrenta además complicaciones por el pago de derechos de vía.

El deslizamiento más grave fue cerca del puente San Marcos, entre Ávila Camacho, Puebla, a Tihuatlán, Veracruz, exactamente el tramo que el 26 de noviembre inauguró Calderón acompañado de los gobernadores de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, y de Puebla, Rafael Moreno Valle.

Durante la gira calderonista se coló el último tramo del puente San Marcos, mismo que tiene una columna central de 225 metros de altura y es considerada la segunda mayor del mundo.

Coincidentemente, la pista que ha sido interrumpida por la crisis del 1994, los cambios sexenales y conflictos por el pago de derecho de vía, es construida entre otras empresas por la misma que tiene la concesión del túnel sumergido de Coatzacoalcos: Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) en sociedad con Ingenieros Civiles Asociados (ICA) que crearon la empresa Autovía Necaxa–Tihuatlán SA de CV (Auneti), para la construcción del tramo Nuevo Necaxa–Ávila Camacho, el más complejo y caro de los que componen la vía y a cargo de otra empresa con distinta denominación: Connet, pero formada por los mismos socios.

El túnel sumergido de Coatzacoalcos lleva 10 años en construcción; la autopista de Tuxpan-México ya acumuló 20. Con mucha suerte, esta pista de peaje quedará en operación este año.

La autopista ofrece un trazo alterno a la carretera federal 130 México-Pachuca-Tuxpan y forma parte del corredor carretero Acapulco-Tuxpan.

También es parte de la estrategia de modernización de los corredores carreteros troncales del país y, si bien esta no está incluida entre los 14 compromiso de campaña del presidente Enrique Peña Nieto con Veracruz, la vía está directamente ligada a otras obras ofrecidas, como es la autopista Tuxpan-Tampico.

El 19 de mayo pasado, en Xicotepec, Puebla, habitantes y autoridades de Tlapehuala y San Agustín, Cuahueyatla, Ozomatlán y Tepetzintla bloquearon las obras de ICA en la autopista México-Tuxpan para pedir la reparación de los accesos a sus pueblos, la construcción de un muro de contención, el pago de daños por el derecho de vía y la liberación de la entrada a sus campos de cultivo.

Colocaron en diversos puntos del tramo Xicotepec-San Agustín y sobre la misma supercarretera para impedir la salida de camiones y maquinaria de la empresa y de su filial Constructora Nuevo Necaxa-Tihuatlán.

El 18 de junio en Tihuatlán, al norte de Veracruz, pobladores de 17 comunidades se manifestaron en la caseta de la misma autopista en el tramo Tihuatlán-Villa Lázaro Cárdenas (Puebla) para exigir a la SCT los pagos de derechos de vía y la conclusión de diversas obras en sus comunidades.

Tomás Escobar Olivares, presidente del comité pro asfaltado de la carretera Zapotalillo-Progreso de Maravillas, lideró el movimiento y dijo que la SCT no ha cumplido con los pagos por afectaciones y caminos que han quedado cerrados hacia las parcelas por obras de la autopista.