Surge 'autodefensa' en poblado de Tlajomulco

Provistos de palos y cadenas, habitantes de Chulavista tratan de frenar a la delincuencia.

Jalisco

Con palos, cadenas o bates, vecinos de Chulavista, municipio de Tlajomulco, Jalisco, esperan por las noches a los delincuentes, quienes han convertido el robo de casa-habitación en una de sus actividades preferidas.

Más de una veintena de personas de este municipio, considerado por las propias autoridades “uno de los más conflictivos”, llevaron el concepto de “vecinos en alerta” al extremo con tal de cuidar sus bienes y a su familia.

Con nombres claves como Alfa 777, Alfa 394, Alfa 307, y herramientas que se encontraron en algún rincón de su casa, hombres, mujeres y hasta menores de edad, conformaron un grupo que patrulla para erradicar el robo.

En casi cuatro meses de operación, estos vecinos han implementado distintos esquemas para comunicarse y ser más eficaces al momento de alertar sobre algún riesgo.

“Ahorita ya tenemos un sistema con seis alarmas, si hay algo la activamos y salimos todos, solo nos dicen dónde es el punto de la alerta roja y ahí nos enfocamos”, señaló quien se identifica como Alfa 777.

La vigilancia comienza a medianoche, MILENIO acompañó uno de estos recorridos, en el que participaron 18 personas, siete de ellas mujeres y un menor de edad, los demás hombres mayores de 30 años.

En las más de tres horas en que MILENIO estuvo presente en la zona no hubo presencia alguna de la policía de Tlajomulco, tampoco de los convoyes federales y estatales que patrullan los 50 municipios más peligrosos del país.

“Siempre nos salen con que las leyes los tienen amarrados, que nosotros no debemos hacer justicia por propia mano, pero nosotros cuidamos lo nuestro”, advierte.

El panorama para el ladrón que caiga en las manos de estos vigilantes es el siguiente:

“Le damos unos batazos y unos palazos, lo amarramos, y hablamos a las autoridades para que se lo lleven”, confió Alfa 777.

El miedo y la expectativa son ingredientes que se mantienen de manera permanente durante cada uno de los recorridos, y ante cualquier sombra, automóvil en movimiento, mototaxi, o perro ladrando a lo lejos, existe una reacción “¿Dónde se escuchó eso?”, se preguntan entre ellos y corren hacia el posible punto de conflicto.

“Dice Alfa 318 que todo tranquilo, andaban unos gatos y por eso ladró el perro, hay que seguirle de este lado”, indicó el líder y el patrullaje continúa.