Sin atención, 95% de tumores de ovario en el Seguro Popular

El Incan, la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer y la Comisión de Igualdad y Género del Senado piden que cubra todos los subtipos de esa neoplasia.
La senadora Diva Gastélum reprochó que la Ssa no libere recursos.
La senadora Diva Gastélum reprochó que la Ssa no libere recursos. (Claudia Guadarrama)

México

El Instituto Nacional de Cancerología (Incan) se unió con la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer (Amlcc) y la senadora Diva Gastélum para solicitar al gobierno federal que incluya dentro del  Seguro Popular los distintos subtipos de cáncer de ovario, ya que actualmente solo cubre el germinal, que representa 5 por ciento de los casos, y deja sin protección al restante 95 por ciento.

Dolores Gallardo, oncóloga del Incan, explicó que conforme a las disposiciones legales el Seguro Popular tiene autorizado cubrir la atención de las mujeres que padecen cáncer de ovario del subtipo germinal, el cual tiene una prevalencia de 5 por ciento, mientras que deja desprotegidas a las que padecen el subtipo epitelial, que es más prevalente y en México provoca 8 decesos al día.

Los tumores germinales se generan dentro de las células del ovario. Son poco comunes, pero de crecimiento rápido, y se observan con mayor frecuencia en mujeres jóvenes o en adolescentes.

Recursos atorados

Gastélum, presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género en la Cámara de Senadores; María Teresa Cisneros, de la Amlcc, y la especialista del Incan señalaron que los 176.7 millones de pesos aprobados para atender a las mujeres con cáncer de ovario germinal siguen sin ejercerse y están dentro de las arcas del Fondo de Gastos Catastróficos.

“De por sí resulta alarmante que el Seguro Popular solo proteja a las que tienen el germinal, porque resulta a todas luces una medida discriminatoria, pero llama más la atención que hasta la fecha ninguna mujer ha sido atendida con recursos aprobados para ese sistema de seguridad, porque simplemente éstos no se han liberado”, comentó Gastélum.

Gallardo, Gastélum y Cisneros pidieron ampliar la cobertura de este tipo de cáncer en una reunión realizada en el Senado en la que estuvo Rodrigo Reina, titular de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social de la Ssa, en representación de la secretaria de Salud, Mercedes Juan

El funcionario se comprometió a realizar las gestiones necesarias para ampliar y liberar los recursos del Seguro Popular, así como apoyar las reformas necesarias para que haya una nueva normatividad sobre el cáncer de ovario.

Reina reconoció que los recursos destinados al subtipo de ese cáncer permanecen en el Fondo de Gastos Catastróficos, pero no dio pormenores de las razones.

Campaña con barniz de uñas

Al anunciar la campaña “Dos matices del turquesa”, con la que pretenden sensibilizar a la población pintándose una sola uña de la mano con ese color de barniz, para mandar un mensaje a la autoridad de que “proteger” a un sector mínimo es discriminatorio, la oncóloga y la senadora consideraron que el cáncer de ovario en México es invisible en las campañas de prevención que se realizan.

“Afecta en apariencia a menos mujeres, y lo digo porque hay un lamentable subregistro, pero es más fulminante que el de mama y el de cérvix, porque acaba con la vida de las enfermas en un periodo de un año, una vez que ya se diseminó”, detalló Gallardo.

La campaña, que ya fue puesta en las redes sociales bajo los hashtags #Turquesa5/95 y #CaOva, se lanzó en el contexto del Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Ovario que se celebra hoy.

Cisneros comentó que las mujeres que pueden tener esta neoplasia por lo regular cuentan con antecedentes familiares de cáncer de mama, además de que el desarrollo del padecimiento se asocia con las que no tienen hijos o padecen con obesidad. “La etiología no es muy clara”, acotó.

Situación nacional

México está entre los primeros lugares de incidencia de cáncer de ovario a escala global y lo grave es que existen pocos oncólogos capacitados para detectar a tiempo dicha neoplasia, que puede ser curada y ahora es la segunda causa de muerte ginecológica entre mujeres mayores de 40 años.

“Ocho de cada 10 mujeres son diagnosticadas de manera tardía debido a que sus síntomas se confunden con colitis, gastritis, enfermedades inflamatorias o parasitosis... Hay un grave subregistro y muchas mujeres están muriendo con falsos reportes forenses, como cirrosis hepática”, aseguró la oncóloga.

“Los ultrasonidos trasvaginales cada seis meses y a lo largo de 10 años tienen un costo total de 10 mil pesos, pero cuando ya se tiene la enfermedad evolucionada, los costos para el Incan llegan hasta los 360 mil pesos para tratar de controlar el padecimiento con cirugías, quimioterapias y hasta intervenciones moleculares. Se hace lo posible, pero la mayoría no pasa del año de vida”, detalló la especialista. 

“Es indignante que las mujeres, que son pilares del hogar, mueran y en unos casos dejen huérfanos, cuando existen formas muy baratas de diagnóstico”, opinó.

Este tipo de carcinomas, uno de los más agresivos y letales, afecta a alrededor de 4 mil mexicanas en edad productiva cada año y provoca 2 mil 920 decesos en ese mismo periodo.



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