Convocan a formar alianza por emergencia educativa

Los padres de familia y todos los educadores deben unirse para solucionar mediante el diálogo la problemática en educación, coincidieron obispos católicos en una gira pastoral por el Bajío.
Christophe Pierre, arzobispo católico francés, en el encuentro nacional celebrado en la Universidad La Salle.
Christophe Pierre afirmó que la tarea educativa va más allá del ámbito escolar. (Octavio Hoyos)

Ciudad de México

El obispo de Querétaro, Faustino Armendáriz, hizo un llamado a todos los sectores de la sociedad, en especial a los padres de familia, a formar una gran alianza para atender la emergencia educativa que vive el país, pues la solución no puede ser impuesta sino que requiere el diálogo y participación de todos.

"La educación necesita una gran alianza entre los padres y todos los educadores, porque es un proceso que revela los trascendentes de la fe, la familia, la iglesia, la ética y sobre todo de la dimensión comunitaria", dijo.

En la sede del Conservatorio y Escuela de Música Sacra, J. Guadalupe Velázquez, el obispo de Querétaro subrayó que el problema de la educación es una realidad que nos apremia y en la que todos los sectores están llamados a participar.

Por su parte, el nuncio apostólico, Christophe Pierre, hizo énfasis en la educación integral, la cual pone en el centro a la persona humana.

En el cuarto día de una gira pastoral que realiza por el Bajío, que incluye las ciudades de León, Salamanca, Irapuato, Celaya, Dolores Hidalgo y Querétaro, afirmó que la tarea educativa va más allá del ámbito escolar y que la transformación del proceso educativo no debe ser impuesto sino acordado a través de un diálogo que involucre la decisión de las mayorías.

"Las estructuras funcionan con la participación de todos, esa es la finalidad de la educación, la capacidad del diálogo de todos para construir, pero en la medida que los seres humanos sean tratados como sujetos dignos", reiteró.

Dijo que estamos obligados a reeducarnos, a ser sujetos de trascendencia, salir de la comodidad para hacernos cargo no sólo de nuestros intereses, sino del devenir global.

"No se puede disolver el binomio familia-educación, por lo que la familia debe ser reconocida y promovida como el agente humanizador por excelencia", enfatizó.

En conferencia, destacó la iniciativa que han tomado los obispos de México a través del documento Educar para una Nueva Sociedad para contribuir como Iglesia a esta problemática.

En esta tarea, dijo, deben participar todos los sectores de la sociedad "porque cuando nos encontramos frente a una emergencia educativa, el problema no es entrar en una lucha contra otros. No es excluirnos. Todos tenemos que contribuir al bien de las personas, por lo que tenemos que aprender a dialogar para encontrar soluciones en este contexto nuevo".