Abuelita de Alexander cree que su nieto sigue en Ayotzinapa

La señora Arcadia Niño Hernández cree que su nieto, Alexander Mora, está estudiando en Ayotzinapa. No sabe que hace casi tres meses su nieto fue identificado entre los restos hallados en Cocula.

Ciudad de México

Para la señora Arcadia, su nieto Alexander Mora Venancio está en la escuela, en Ayotzinapa, y no lo dejan salir. Eso le han dicho en los cinco meses que no lo ha visto, desde que él y 42 de sus compañeros desaparecieron en Iguala.

Ezequiel Mora, papá de Alexander, no ha querido decirle que el joven estaba con el grupo de estudiantes que fueron atacados el 26 de septiembre en Iguala, mucho menos que es el único que ha sido identificado entre los restos hallados en Cocula.

"Si le digo yo eso se me pone más mal, mi hijo Alexander estaba con ella y entonces la verdad pues me voy a sentir más mal si a ella le llega a pasar algo", cuenta Ezequiel Mora.

El 6 de diciembre, el Equipo Argentino de Antropología Forense confirmó a los familiares de Alexander la coincidencia de su ADN con un fragmento de hueso. A casi tres meses de eso, nadie le dice nada sobre los restos de su hijo.

"Yo la verdad me he pasado, con el resultado de mi hijo, un poco mal, pues tengo que resignarme poco por mi salud. La verdad siento coraje".

A pesar de que en diciembre le dijeron que su hijo había muerto, Ezequiel Mora acompañó a los padres de los otros 42 jóvenes desaparecidos hasta hace ocho días, cuando tuvo que volver a casa en El Pericón, en la región de la Costa Chica de Guerrero.

"Acaba de morir un sobrino y tuve que venir a mi tierra para estar al pendiente de la familia", dice. "Mi mamá anda un poco delicada de salud por la muerte de mi sobrino y la verdad estoy pensando en eso, no quiero dejarla sola y no quiero abandonarla mucho".

Tras casi cinco meses de marchas y protestas, Ezequiel Mora volvió con su madre, la señora Arcadia Niño Hernández, y sus otros dos hijos. Intenta retomar su vida, a vivir de lo poquito que les da la siembra de maíz y calabaza.

Dice que ya no quiere hablar con las autoridades porque le explican todo mal y le da más coraje. Tampoco con los periodistas, "se me viene las lágrimas a veces, ya no quiero seguirlo platicando".

Para Ezequiel y su familia la culpa de la muerte de Alexander la tiene el gobierno. "Yo he hablado con mis hijos de lo que nos sucede o lo que nos pasa dentro de la familia, me consuelan que esto fue una de malas planeado por el gobierno".

Y aunque reconoce que esto no se puede borrar fácil y rápido, "el ánimo de la familia vamos a seguir con la lucha".