Ve fantasmas el alcalde Apatzingán, revira Aureoles

El legislador perredista rechazó las acusaciones del edil Uriel Chávez, quien lo responsabilizó de desestabilizar el municipio michoacano por reunirse ahí con líderes de autodefensas.
Silvano Aureoles, coordinador de diputados del PRD.
Silvano Aureoles, coordinador de diputados del PRD. (Daniel Cruz)

Ciudad de México

El coordinador del PRD en la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles, rechazó tajantemente las acusaciones del alcalde priista de Apatzingán, Uriel Chávez, quien lo responsabilizó de desestabilizar el municipio por reunirse ahí con los líderes de las autodefensas.

"Yo fui a una invitación ahí de los ciudadanos de Tierra Caliente, en Apatzingán, y de algunos integrantes de los consejos de autodefensas, sobre todo en el tema de las víctimas, que es un asunto bastante complicado (...). Lo demás pueden ser fantasmas que están viendo algunos personajes, que no tiene mayor comentario de mi parte", puntualizó.

Los principales dirigentes de los grupos de autodefensa, así como el párroco local Gregorio López, acusan a Chávez de proteger a la organización criminal de Los Caballeros Templarios, por lo que el pasado lunes lo desalojaron del edificio sede del gobierno municipal.

Aureoles reiteró su desacuerdo con la justicia por propia mano y se pronunció por el respeto a la ley, además de convocar a los michoacanos a respaldar la estrategia integral del gobierno federal para restablecer el orden y la seguridad en el estado.

"Lo que sí es riesgoso son esas declaraciones (de Chávez), porque sin razonarlas pueden generar mayor tensión o poner el riesgo mi persona, porque entonces me pone en el ojo del huracán, como si fuera el autor de estas cosas", dijo.

-¿Pero rechaza entonces tajantemente estas acusaciones (del alcalde Apatzingán)?- se le insistió.

-¡Tajantemente! Yo creo que el presidente municipal, más bien, debería de buscar la manera de encauzar las diferencias y poder equilibrar las cosas, porque no le ayuda a nadie esta tensión en el municipio ni en ninguna parte- reviró Aureoles.