Al borde del colapso, buque museo

El cañonero insignia de la Marina en los 60 atracó en Plaza Bandera hace ocho años, donde fue acondicionado para exhibir su interior y ahora pelea por mantenerse a flote.
La falla ocasionó que se desprendieran las estructuras para abordar la nave.
La falla ocasionó que se desprendieran las estructuras para abordar la nave. (Especial)

Boca del Río, Veracruz

Tras ocho años de convertirse en uno de los principales atractivos de Boca del Río, el Museo Naval Interactivo Buque Guanajuato C-07 está a punto de perder su única batalla, la del tiempo.

El navío se colapsa, se hace agua y ha provocado la fractura y hundimiento parcial del muelle de la Plaza Bandera, donde está atracado desde diciembre de 2007, cuando fue inaugurado.

La embarcación, que fue dada de baja por la Marina-Armada de México y donada al gobierno de Veracruz, se encuentra inclinada, completamente asentada sobre un banco de arena que se formó por el azolve del Río Jamapa.

El gobierno estatal anunció que pasando el periodo vacacional de verano dos empresas llevarán a cabo una revisión para elaborar un proyecto de rescate y luego de saber cuánto se requiere, buscar el financiamiento para los trabajos.

Harry Grappa, secretario de Turismo y Cultura, dijo que no se trata solo de pintura, sino de trabajos a fondo para acabar con las filtraciones de agua y el riesgo inminente de que el buque se fracture completamente.

El rescate del muelle y la Plaza Bandera no lo tienen contemplado, aclaró el funcionario estatal.

El director de Obras Públicas del ayuntamiento de Boca del Río, Luis Román Campa, confirmó que el tablaestacado que protegía la construcción del muelle y la Plaza Banderas se fracturó.

Explicó que reparar el muelle implica una inversión de al menos 2 millones de pesos, pero hacer la obra integral de rescate, ampliando la plaza como es el proyecto que se quiere, significa un gasto mínimo de 8 millones de pesos.

La inclinación del barco amenaza la integridad del casco, tanto el muelle como las escaleras de acceso para el turismo y la taquilla fueron arrastrados por el buque y desprendidos del piso con el riesgo de desplomarse.

El muro donde está amarrado el buque presenta un hundimiento de al menos 40 centímetros, lo mismo que la fractura del cemento de la explanada de la plaza.

El regidor municipal de Boca del Río, Francisco Gutiérrez de Velasco, aseguró, aunque no existe el riesgo de que se hunda, que es probable que se colapse y fracture, de allí que el área fue delimitada con cintas para que la gente no se acerque.

Pese al riesgo, el museo y los restaurantes siguen dando servicio a los turistas.

El regidor, quien promueve el proyecto de rescate, explicó que la alternativa para evitar que el casco se fracture, además de reflotar y rehabilitar el barco, es ampliar la Plaza Banderas y que no quede expuesta a las corrientes del río, sino flotando sin peligro de colapso.

La construcción del muro con tablaestacado ya está terminado, pero faltan recursos para el resto del proyecto y que son lo que solicitan al gobierno federal.

El buque fue construido en España y después de 63 años de navegar el litoral mexicano, en 2011 fue dado de baja por la Marina.

La embarcación originalmente sería hundida para la reproducción de corales y otras especies en el parque nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, pero se determinó convertirlo en museo, donde además opera un restaurante de mariscos y platillos típicos veracruzanos, así como una cafetería.

Quienes lo visitan recorren las 16 diferentes áreas con que cuenta: Sala de Armas, Puente de Mando, Sala de Telecomunicaciones, biblioteca y condecoraciones navales, cinema naval, Sala de Guerra virtual adaptada con Xbox 360 para los aficionados a los videojuegos, hospital naval, talleres navales y marinos, sala interactiva para los grupos escolares, donde se aborda educación cívica, historia, actividades navales y conciencia ecológica; cuarto de máquinas, camarotes de la tripulación, camarote del comandante, comedor de oficiales y técnicos, baños de la marinería, enfermería y sala de odontología.

El cañonero de 80 metros de eslora, 12 metros de manga y 4 metros de calado, originalmente era impulsado por vapor vía dos ejes, pero en los 60 la planta propulsora fue reemplazada por motores de diésel, logrando alcanzar una velocidad máxima de 18-19 nudos.

Durante las seis décadas de servicio, un promedio de 140 personas, entre oficiales y marinería, integraban la tripulación.

Desde diciembre de 2007 la Sociedad Ecológica Aqua, Terra, Ventus, es la encargada de la administración y operación del buque, aunque originalmente el entonces gobernador Miguel Alemán lo entregó al Patronato del Acuario de Veracruz.

Las autoridades advierten del riesgo que el museo colapse, ya que el fondo del muelle se encuentra azolvado y con la inclinación de la nave se puede ocasionar una fractura.

Lo que ya quebró fue el muelle y las estructuras de acceso al museo.

Gutiérrez de Velasco indicó que uno de los pilares transversales que cruza la Plaza Banderas, por el golpeteo del río, socavó y rompió uno de los soportes.

Explicó que para rehabilitar el muro se tiene que quitar la taquilla, reconstruirlo y ampliar la plaza con un muro externo que rodee la embarcación.

"Lo que tiene el barco es que como no es muy profundo el río, la embarcación se asentó mal sobre un banco de arena; hay que dragar, darle su profundidad para que vuelva a flotar, pero sin un muro que lo rodee el gasto que se haga será inútil, porque volverá a azolvarse", explicó.

Para la obra requieren recursos municipales, estales y federales, ya que se trata de ampliar la plaza para que la embarcación quede al centro y a su alrededor se pueda caminar.

Hay un proyecto que tiene la Dirección de Obras Públicas municipales, pero no cuenta con los recursos, tal vez el año entrante pudieran conseguirlos, dijo el alcalde.

El funcionario municipal alertó que si no se interviene, el buque puede fracturarse, "las costillas del barco no están hechas para estar sobre un fijo, sino para flotar y sí se puede colapsar, ya se buscó en algún momento desazolvarlo, pero no se puede porque la parte trasera del barco es donde se junta la mayor cantidad de arena".

Precisó que la Marina no tiene participación en el manejo del museo, solo vigila que siga siendo museo naval y no lo conviertan en barco pirata o alguna otra versión distinta.

El director de Obras Públicas, Luis Román Campa, aclaró que la fractura del muelle no significa un riesgo para la ciudadanía, pues toda la parte de la plaza que debía romperse ya lo hizo.

Como la taquilla y las escaleras para abordar el barco se desprendieron del suelo, habilitaron un ingreso provisional desde hace varias semanas.

Puntualizó que el dictamen técnico indica que la única forma de evitar daños mayores al muelle de la plaza y al buque, es rodeando el navío con la extensión de la plaza y el tablaestacado, pero el costo de 8 millones de pesos es mucho para el municipio, por lo que requieren apoyo estatal y federal.

Hace unos días el gobierno estatal, a través de la Secretaría de Turismo, anunció una intervención para el rescate del museo naval.

Grappa informó que la asociación que maneja el buque aporta recursos, pero son insuficientes.