Ajalpan, tres décadas de destitución de alcaldes

Presidentes municipales destituidos, la toma de la alcaldía, destrucción de las oficinas del ayuntamiento caracterizan las últimas tres décadas a Ajalpan.
La turba también prendió fuego a patrullas y a la Presidencia Municipal en Ajalpan.
Habitantes de Ajalpan lincharon a dos encuestadores, quemaron patrullas y causaron daños a la Presidencia Municipal. (Andrés Lobato)

Puebla

Presidentes municipales destituidos, integración de Consejos Municipales, la toma de la alcaldía, destrucción de las oficinas del ayuntamiento caracterizan las últimas tres décadas a Ajalpan; solo en el último año se registraron tres hechos violentos.

El 23 de octubre de 2014 habitantes dañaron con piedras y palos vidrios y puertas del inmueble del Palacio Municipal, de las oficinas del Registro Civil y Atención Ciudadana, y destruyeron computadoras, luego de que la Policía Municipal rescató a un ladrón que estuvo a punto de ser linchado; el 16 de abril de 2015 sujetos prendieron fuego y a la camioneta de Edith Villa, hoy diputada federal del PRI y miembro de Antorcha Campesina; el pasado 19 de octubre dos encuestadores fueron linchados.

En entrevista con MILENIO Puebla, Nicolás Flores Hernández y Gonzalo Tepeyotl, ex regidor y dirigente municipal del PRI, narraron parte de lo ocurrido las últimas tres décadas.

A principios del primer lustro de la década de los 80¨s, uno de los personajes que tuvo el control político de este municipio se inconformó con el comisionado político del PRI, Homero Maceda, quien al ano aceptar “nombrar” al candidato a la Presidencia Municipal, que a dicho personaje le parecía el correcto, durante una asamblea, Homero fue desnudado por integrantes del grupo caciquil y tal como Dios lo trajo al mundo, a punta de pistola y con disparos al aire lo hicieron que corriera por calles del centro de este lugar, ante la burla de los habitantes reunidos.

En 1981-1984 como presidente municipal, Carlos Olivier Altamirano, hubo presiones sociales, reclamos constantes de quienes querían seguir teniendo el control político y como él pertenecía a un grupo opuesto de más apertura, no era bien visto por sus oponentes.

A finales de su trienio se comenzaron a dar confrontaciones constantes hacia el interior del grupo político en el poder, lo que resultó en el fortalecimiento de grupos políticos de oposición a quienes muchos habitantes vieron como una “tablita “de salvación para emanciparse.

Consecuencia de estas actuaciones políticas desembocó en el asesinato de un activista político de la oposición que fue ultimado en medio de su misma gente por hombres armados.

Eso inició un periodo violento en Ajalpan que ha aumentado cada vez más. Las manifestaciones e inestabilidad social fueron tales que en el trienio 1984-1987 se tuviera un Consejo Municipal encabezado por Flocelo Fructuoso Damián (apartidista o aparentemente no pertenecía a ninguno de los grupos en pugna).

Víctor Anzaldo fue electo edil para el periodo 1987-1990, mismo que logró concluir su administración, no así su sucesor Antonio González, 1990-1993,  quien solo estuvo año y medio en el ayuntamiento. La gente nombró a Eugenio Vargas como edil interino, él solo estuvo tres meses y fue destituido, fue entonces cuando el Congreso del Estado de Puebla nombró a Jesús Abascal, quien terminó el trienio.

En el periodo 1993-1996 Joaquín Altamirano fue electo presidente municipal, cargo que desempeñó por dos años tres meses, y fue destituido; el Congreso del Estado de Puebla nombró un Consejo Municipal que presidió Franklin Guevara Anzures.

En la elección 1996-1999 fue elegido presidente municipal a Carlos Flora Carrera, si bien esta persona logra concluir su trienio, no lo hizo en el Palacio Municipal donde despachó por dos años. En su tercer año como alcalde trasladó el ayuntamiento a su domicilio, no escapó a lo que era ya una costumbre, la toma del Palacio Municipal y el cierre de las puertas con soldadura, por ese motivo su último informe lo dio en la vía pública.

Benito Abril Cocque resultó alcalde en el trienio 1999-2002, nuevamente la historia se repitió, los habitantes lo acusaron de malversación de recursos y fue destituido, su lugar fue ocupado por Magdaleno Cortés Vega. Por los cargos que le imputaban, Abril Cocque fie detenido y estuvo encarcelado en el penal de Ajalpan por más de un año.

Nuevamente llegó un tiempo de estabilidad política con  Agustín Gil Toribio en el trienio 2002-2005, consiguió que el Congreso del Estado elevara a Ajalpan a la categoría de ciudad, construyó el Palacio Municipal actual, el que fue quemado el pasado 19 de octubre.

Cuando se comienzan a dar estos avances fue electo para el trienio 2005-2008, Tomás Quixtiano, primero y único gobernante hasta la fecha que salió de las filas de la oposición, del PAN,  gobernante que a decir de los ciudadanos resultó una decepción y finalmente fue revocado en el cargo por sus mismos correligionarios, quienes lo acusaron de nepotismo y malversación de recursos, su paso por la alcaldía fue de escaso un año.

Tomás Quixtiano fue sustituido por Heladio Martínez Sánchez, uno de sus regidores, quien hizo obras para su población aún sin reconocimiento oficial, ya que fue un presidente de facto.

Para el 2008-2011 Ignacio Salvador Hernández se convirtió en presidente municipal y terminó su trienio, lo mismo ocurrió con Samuel Olivier Balderas, presidente en el ciclo 2011-2014; sin embargo, ambos tuvieron conflictos sociales.

Con el actual alcalde, Gustavo Lara Torres, ha sido destruida en dos ocasiones la Presidencia Municipal, en octubre de 2014 y en octubre de 2015, en el primer caso fue por un intento de linchamiento, y en el segundo hecho fue cuando un grupo de pobladores linchó y quemó a los hermanos Rey David y Abraham Copado Molina.

El empresario Jesús Sandoval “pide perdón al mundo por la atrocidad ocurrida” en el linchamiento del mes pasado.

Hay habitantes que admiten que es algo imperdonable que nunca se había visto en este municipio, lamentan el asesinato y la muerte de los encuestadores.

 

La "gente sin razón”

Cronistas de Ajalpan que prefirieron el anonimato, para no tener problemas con los habitantes, dijeron en entrevista que este municipio es de los pocos lugares en el estado que aún no se ha podido sacudir las secuelas de sus costumbres vernáculas, un pueblo que después fue subido a la categoría de Villa y posteriormente a ciudad.

Aun mantiene muchas prácticas heredadas del pasado colonial de las que fue protagonista ya que ahí tuvieron su asentamiento algunas familias de migrantes franceses que ocuparon  las mejores tierras para crear sus haciendas y explotar a los naturales.

Y es aquí donde se origina la diferencia de castas, ya que a los descendientes de los europeos y empleados de los hacendados, se hacían llamar ellos mismos “Gente con razón” y a los naturales “Los Sin Razón”, curiosamente en los albores del siglo XXI, aún muchas personas tienen ese concepto de la división étnica.

Según cronistas de esta ciudad todavía a algunos los llaman “Los Sin Razón” a las personas que viven del eje del parque hacia el oriente y los del lado poniente “Los de razón”, palabras que en la actualidad suenan peyorativas pero que aún se usan y es que en Ajalpan de por sí ha sufrido la opresión de caciquismos atroces que la han mantenido relegada principalmente en el aspecto social.

A los habitantes de esta naciente ciudad, les ha costado mucho sacudirse el pasado del que todavía les quedan cicatrices frescas, generaciones que tienen marcadas las huellas del caciquismo que por décadas impero en el poder, que impuso y quitó alcaldes, que tuvo influencia en las esferas políticas inclusive del estado, principalmente en el partido en el poder, expresión política que mayoritariamente ha gobernado a este lugar.

Ajalpan es  el segundo municipio más importante en esta zona después de Tehuacán por su extensión territorial y situación geográfica, número de habitantes (más de 60 mil), por su economía basada primero en la artesanía de carrizo, después continuaron con la hechora de material de construcción principalmente el ladrillo y la teja que hasta hoy en día gozan de gran fama por la excelente calidad, la cocción del barro y actualmente en la confección de productos textiles.

Por décadas este municipio estuvo controlado políticamente por una sola familia que marcó los lineamientos sociales, políticos y religiosos que fue como un segundo coloniaje, esta vez de sus propios paisanos, cuya ley era la voluntad que ellos imponían tiránicamente.

El gobernante el turno el cual tenía que someterse a todas y cada una de las indicaciones y cuando esto no ocurría, venía “el descontento social” y “rodaba la cabeza del gobernante en turno”.