Destacan importancia de agricultura familiar

El presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola urgió al gobierno a dar un viraje en las políticas públicas y pase del asistencialismo a la capacitación en el rubro de la agricultura.
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(Sergio Guajardo)

Ciudad de México

La agricultura familiar contribuye con más del 70 por ciento del abasto alimentario, por lo que  puede contribuir a resolver la seguridad alimentaria; para ello se requiere que el gobierno mexicano dé un viraje en las políticas públicas y pase del asistencialismo a la capacitación, urgió Kanayo Nwanze, presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA),

“Se calcula que hay 500 millones de pequeños propietarios en todo el mundo, principalmente en países en desarrollo y que producen de 70 a 80 por ciento de los alimentos consumidos en todo el mundo. La paradoja, la ironía es que muchas de esas personas que alimentan a la mayoría de la población mundial, están desnutridas y esas personas son extremadamente pobres”, señaló Nwanze.

El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo de las Naciones Unidas dedicado a erradicar la pobreza y hambre en zonas rurales de los países en desarrollo, a través de préstamos y donaciones.

Al presentar el estudio “Agricultura familiar en América Latina: Un nuevo análisis comparativo” en el Colegio de México, Kanayo Nwanze subrayó que para combatir la pobreza en áreas rurales, los campesinos requieren mayor acceso  a los mercados, pues éstos, generalmente están dominados por grandes empresas y agroindustrias, que controlan el flujo de insumos y de producción.

“En primer lugar los campesinos necesitan mejor acceso a los mercados. En segundo, las cadenas de valor deben vincular a los productores más fácilmente con los compradores y respetar las necesidades de la agricultura familiar y también de los campesinos.

“El papel de los gobiernos  debe ser invertir en infraestructura rural, dejar de pensar que los campesinos están atrapados en la pobreza y dependencia; necesitamos políticas que desarrollen la capacidad innovadora y que le permitan a estos campesinos detener esta dependencia excesiva del gobierno”, apuntó Kanayo Nwanze.

El estudio del FIDA afirma que las acciones del estado mexicano dirigidas a pequeños productores agrícolas han sido débiles e ineficaces. Dado el desinterés en la agricultura familiar, el FIDA se explica la creación de programas de corte social y de combate a la pobreza rural, desvinculado a los programas productivos.

Además, dicha institución financiera critica el enfoque casi exclusivo de los apoyos y subsidios de la Sagarpa a favor de las grandes empresas comerciales, sumado a un desinterés estatal por la seguridad alimentaria del país.