Tras 16 meses, entregan casas a damnificados por ‘Manuel’

Un total de 42 familias tomaron posesión de las viviendas construidas por el gobierno federal con recursos del Fondo para Desastres Naturales.
Las familias de damnificados montaron sus pocas pertenencias; ropa, colchonetas, cobertores y enseres domésticos para iniciar un breve recorrido hacia el sur de la ciudad.
Las familias de damnificados montaron sus pocas pertenencias; ropa, colchonetas, cobertores y enseres domésticos para iniciar un breve recorrido hacia el sur de la ciudad. (Cuartoscuro)

Chilpancingo

Un año y cuatro meses después, 42 familias abandonaron el albergue instalado en el Instituto del Deporte y la Juventud (INDEJ) para tomar posesión de igual número de viviendas construidas por el gobierno federal con recursos del Fondo para Desastres Naturales (Fonden).

Desde las 08:00 horas del sábado 24 de enero, en camionetas de Protección Civil y bomberos de Chilpancingo, las familias de damnificados montaron sus pocas pertenencias; ropa, colchonetas, cobertores y enseres domésticos para iniciar un breve recorrido hacia el sur de la ciudad.

Tomaron la lateral del boulevard Vicente Guerrero, ingresaron a la Autopista del Sol, en el lado sur de la capital del estado y dos kilómetros adelante salieron por una brecha hacia la derecha.

Tras recorrer un tramo de 200 metros de camino polvoso, los damnificados tuvieron a la vista el complejo habitacional levantado por la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), el cual se proyectó para dar cobijo a las familias cuyas viviendas fueron arrastradas por la creciente del río Huacapa los días 14, 15 y 16 de septiembre de 2013.

Ahí los esperaba el delegado de la Sedatu, Alfredo Fernández Peri, quien tras la revisión de documentos y el pase de lista correspondiente, dedicó parte de la jornada a la entrega de las llaves para facilitar la toma de posesión de cada vivienda.

Cuestionado por los medios, el funcionario dijo que se trata de casas pequeñas, pero con el espacio suficiente para permitir la convivencia armónica de las familias.

Incluso, admitió que si se le permitía, él estaría dispuesto a vivir en una de las unidades que se tenían a la vista: "si me dan una casita yo me vengo para acá", dijo en tono defensivo.

Lo anterior lo mencionó antes de que los propios medios le señalaran algunos desperfectos que ya se tenían a la vista, como las fugas de agua en lavabos y lavaderos, o el hecho de que la tubería del drenaje de los departamentos ubicados en el primer piso estuvieron completamente a la vista de quienes van a ocupar la planta de abajo.

Se le indicó el hecho de que los lavaderos instalados en el área de servicio fueran sumamente pequeños, que las puertas de entrada se sintieran particularmente frágiles y que las ventanas de los cuartos de los niños no tuvieran barandales de seguridad.

Las explicaciones las dejó en manos de los ingenieros de la empresa constructora, luego, cuando se daban las especificaciones correspondientes se retiró presuroso.

Nicolás Chávez Adame, dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), quien ha dado seguimiento al caso de los damnificados desde que se generó la devastación provocada por tres días de lluvia, pidió a la empresa y dependencia federal que revisen y se atiendan todos los desperfectos, para evitar conflictos que resulten innecesarios, en referencia a la posibilidad de que haya manifestaciones en el futuro.

El propio Chávez Adame reconoció que hay detalles por resolver, como la ausencia de una ruta de transporte público, la ausencia de un módulo de seguridad que será compensada con la implementación de rondines ciudadanos, para lo que se integrarán brigadas de vigilancia por el riesgo que representa la cercanía con la Autopista del Sol.

Reconoció que hay por lo menos cinco familias que no recibieron la asignación de vivienda, casos que se van a revisar porque se trata de personas de la tercera edad que no tuvieron el folio correspondiente.

El delgado Fernández Peri sostuvo que las viviendas son seguras pese a los detalles detectados.

La mayor parte de las viviendas no cuentan con servicio de agua potable ni energía eléctrica.