Reemplaza la mariguana al alcohol en Tula

En un estudio realizado por el Centro de Integración Juvenil, de marzo a noviembre del 2013, identificaron que la adicción comienza a los 16 años.
Hoy hay más adictos a la mariguana que al alcohol.
Hoy hay más adictos a la mariguana que al alcohol. (Milenio)

Tula

La mariguana desplazó al alcohol como la droga de principal consumo entre los jóvenes de la ciudad de Tula, informó Lizette Barrón Peña, titular del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en la demarcación, quien expuso que las cifras se basan en un estudio instrumentado instancia que preside.

“(El estudio) lo empezamos en marzo y se acaba en noviembre, y se consideran cuatro aspectos, entre ellos: condición socioeconómica, estratificación socio-urbana o rango de edad”, sostuvo.

Agregó que el resultado de este análisis permitirá identificar también a la comunidad-objetivo afectada.

Ante el crecimiento del consumo, el CIJ comenzó con charlas de concientización a jóvenes de la ciudad, una vez que el uso de la mariguana es el principal motivo de ingresos al programa de rehabilitación.

El objetivo de estos talleres, resaltó Barrón Peña, es frenar el consumo de esta droga en la ciudad para reducir los impactos negativos que produce.

Aunque podrán emprenderse mayores acciones cuando el estudio concluya en su totalidad, a finales de año, dijo.

La funcionaria emplazó a los padres de familia de la ciudad a acercarse a sus hijos para prevenirlos sobre las consecuencias del uso de las drogas.

Antes, en noviembre de 2013, Barrón Peña había denunciado que la edad promedio en la que los jóvenes de Tula se estaban acercándose a la ingesta del alcohol se había reducido hasta llegar a los 16 años de edad.

Lo anterior, dijo entonces la funcionaria, de acuerdo a una media obtenida de los casos atendidos por su dependencia durante 2013, mismos que ascendieron a 37.

Esta disminución contribuye, resaltó aquella ocasión, a que los jóvenes que consumen alcohol a temprana edad tengan un encuentro más rápido con drogas más fuertes como la mariguana o la cocaína.

“Después del alcohol vienen otras drogas como las mencionadas (mariguana y cocaína) o las tachas, por ello es importante el poder prevenir”, previó hace nueve meses la titular del CIJ.

E incluso dio visos de la actual situación al indicar que el consumo de la mariguana se estaba incrementando de forma alarmante. 
Y en agosto de 2011 la entonces diputada federal por Tula, Marcela Vieyra Alamilla, propuso un debate sobre la legalización de la mariguana.

Dicha moción la hizo pública durante la presentación del libro La evidencia en contra de la legalización de la mariguana, presentado por el Centro de Integración Juvenil, en el auditorio del cooperativismo en Cruz Azul, Tula.

Aquella vez Vieyra Alamilla señaló que “quienes proponen la legalización de la mariguana centran su argumento en una estricta lógica de mercado: se asume que la producción y distribución de las drogas es un gran negocio debido a su prohibición, por lo que al legalizarlas el negocio se vendría abajo y, con ello, la disputa por los territorios”. 

Aunque en contraparte, aseveró la entonces legisladora federal, “tampoco se han considerado suficientemente los efectos sociales del consumo, debido al deficiente sistema de estadística social que tenemos; no sabemos bien a bien cuántos suicidios, accidentes, homicidios y otras acciones, se registran a consecuencia del consumo de drogas”.