Activistas pro aborto en Guerrero denuncian agresión

Integrantes de la Alianza por una Maternidad Libre aseguraron que miembros del clero y grupos religiosos las llamaron “putas” y las jalonearon durante una discusión pública del aborto.
Las integrantes de Alianza por una Maternidad Libre hicieron responsable a la Coparmex por las agresiones que sufrieron ayer durante un debate público sobre el aborto.
Las integrantes de Alianza por una Maternidad Libre hicieron responsable a la Coparmex por las agresiones que sufrieron ayer durante un debate público sobre el aborto. (Rogelio Agustín)

Acapulco

Integrantes de la organización feminista Alianza por una Maternidad Libre denunciaron ser víctimas de agresiones verbales y físicas por parte de grupos religiosos durante un debate público sobre el aborto.

María Luisa Garfías, Irma Aguirre y Liduvina Gallardo, miembros de la organización,  dijeron que el evento para discutir la iniciativa del Congreso local para legalizar la interrupción del embarazo fue convocado por la Coparmex y que, de entrada, la organización del debate fue parcial.

“De los ocho ponentes sobre el tema, solamente dos estaban a favor de la iniciativa. De los que estaban en contra había un pastor protestante, una mujer que venía de Baja California, Saúl Castro, presidente de la Asociación de Padres de Familia, y Anabela Landa, representante del arzobispado de Acapulco”, señalaron.

Irma Aguirre aseguró que durante el panel, la representante del Arzobispado le entregó un feto de yeso bañado en sangre, “decía que esa era la consecuencia de la iniciativa presentada por el gobierno estatal.Y desde afuera, dos mujeres vestidas de monja nos llamaban putas y asesinas”, narró.

Añadieron que Adrián Alarcón Ríos, integrante de la Coparmex, advirtió que la sociedad no iba a permitir que los diputados impusieran la iniciativa.

Las activistas añadieron que cuando intentaron retirarse del lugar, una turba de personas las alcanzó y les metían por la fuerza panfletos antiaborto y les dieron jaloneos. 

Sostuvieron que el hecho constituyó un acto premeditado, por lo que responsabilizaron a la Coparmex de lo que les ocurra, a ellas y sus familias.