Maestros deberán ser evaluados psicológicamente en Chiapas

La representante de la SEP en el estado, Josefa López recordó que en lo que va del 2014 se han consignado tres casos de abuso sexual.

Tuxtla Gutiérrez

Desde el ingreso de los aspirantes a ser maestros a las carreras magisteriales, así como a lo largo de sus estudios y de su desempeño profesional, estos deberían ser evaluados psicológicamente para evitar violaciones a los alumnos, consideró Josefa López Ruiz de Laddaga, representante de la SEP en Chiapas, tras las últimas agresiones sexuales en contra de estudiantes ocurridos en tres municipios de esta entidad federativa.

En el primer cuatrimestre de este 2014, tres casos que han indignado a la sociedad chiapaneca se registraron en los municipios de Arriaga, San Cristóbal de las Casas y Tila, donde al menos 14 niñas fueron violadas o acosadas por sus maestros, todos cometidos en comunidades indígenas.

Al respecto  López precisó que en el marco de la convocatoria de la Secretaría de Educación Pública para participar en foros de revisión del modelo educativo, debería contemplarse necesariamente la instauración de exámenes psicológicos para los maestros.

La funcionaria federal señaló que, dada la gravedad de los delitos cometidos en contra de los menores cuyas secuelas alteran la vida de las víctimas, desde que un aspirante presenta sus exámenes de admisión a las escuelas correspondientes, éstos deberían ser sujetos al análisis psicológico.

Sin embargo, ante una posible desviación conductual del futuro maestro o maestra, sería pertinente aplicarse más evaluaciones a la mitad de la carrera magisterial o afín, prolongándose éstas durante el desempeño activo de los docentes al menos cada dos años. “Es importante que se pueda detectar a tiempo algunos problemas psicológicos, porque los alumnos se encuentran en indefensión”, puntualizó Josefa López.

Incidencia

La titular de la representación especial de la SEP en Chiapas explicó que algunos casos de agresiones sexuales han salido a la luz, no obstante, hay un porcentaje desconocido que se mantiene oculto por la falta de denuncia y por intervención de las autoridades educativas.

“Hay mucho hermetismo respecto a esa situación por los mismas condiciones del sistema educativo, es decir, muchos maestros que han caído en esta falta que  fueron simplemente reubicados, lo cual no resuelve el problema porque se lo lleva a donde vaya”.

Añadió que algunos directores intentan resolver el asunto dentro del ámbito escolar. “Esto es un delito, es obligación de los directores apoyar a los padres de familia”.

Sin embargo, en los casos de violaciones y otro tipo de ataques sexuales las autoridades educativas no aplican ningún tipo de prevención anterior, durante o posterior a éstas, reconoció.

El crimen sexual en contra de los infantes que cursan sus estudios en Chiapas únicamente es atendido, en el caso que se presente una denuncia, por el Ministerio Público, en tanto el docente podrá continuar dando clases.

Josefa López precisó que el procedimiento que se realiza en las escuelas en estos casos es: “Primero (acudir) con el director de la escuela, informarle que van a denunciar ante el Ministerio Público porque el menor ha sido afectado. El director en ese momento debe asumir que debe hablar con el maestro en cuestión y decirle te van a denunciar”.

Cualquier tipo de medida por parte de las autoridades del plantel o de la Secretaría de Educación de Chiapas quedaría a criterio de éstas, mencionó.

Algunos antecedentes

En los últimos meses se han registrado públicamente tres casos que han causado la indignación de la sociedad en Chiapas, ejerciendo presión para que la Procuraduría estatal actúe en contra de los agresores que, incluso, han sido liberados y vueltos a capturar.

En la comunidad La Esperanza del municipio de Tila, José Antonio Aguilera Morales, maestro de la Telesecundaria 233, fue acusado del hostigamiento de dos adolescentes de la etnia Chol de 13 años de edad, a quienes pidió tener relaciones sexuales. El director del plantel fue hostigado por el resto de los maestros por apoyar a las estudiantes, exigiendo que el presunto agresor continuara ejerciendo.

El personal que exige la restitución de Aguilera Morales es: Ronay Urbina Trejo, Carlos Hidalgo Arrazate, Nayber Flores López, Alicia López Salinas, Carolina Velázquez Ruiz, Hugo Tapia Ruíz, Jeni Gómez López, María Eugenia Cruz Ruiz, Edgar Mariscal Girón, Jesús Ernesto Moreno Castillo, Susalena Estrada Gutiérrez y Víctor Vázquez Velasco.

En el municipio de Arriaga, Juan Esteban Marcial Villalobos presuntamente amenazó a otras dos alumnas de la Escuela Primaria Federalizada Ignacio Zaragoza, siendo protegido por el director Germain Espinosa Fuentes, denunciaron padres de familia.

El único caso en que se conoce la aplicación de la justicia en contra del supuesto agresor es el de Esteban Fidel Román Román, quien se desempeñaba como maestro de la Escuela Primaria Ignacio Zaragoza en el Ejido Nuevo San Juan Chamula, tras haber sido denunciado de la violación de al menos una decena de niñas.

Román fue detenido y liberado el mismo día debido a la presión que ejercieron integrantes de la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), quienes aseguraban que sólo se trataba de un asunto político.

Una vez liberado Román escapó de la acción de la justicia hasta ser localizado en el municipio de Comitán de Domínguez, donde fue reaprehendido por elementos de la Policía Ministerial. Recientemente recibió el auto de formal prisión.

Otro caso relevante ocurrió en 2013, cuando una alumna de la Secundaria del Estado, en Tuxtla Gutiérrez, capital del estado, intentó suicidarse, no obstante sobrevivió y relató a su madre el acoso sexual que sufría por parte de su maestro José Luis Silva Solís.

La madre de la adolescente encontró en el teléfono celular de su hija mensajes de texto de dos números distintos que se comprobó eran propiedad de Silva, donde le ofrecía buenas calificaciones a cambio de aceptar sus “invitaciones”.

La directora del plantel, Josefa Eloína Ocampo Santiago intentó mantener el caso en total hermetismo, debido a que la escuela “es de mucho prestigio”, según detalló la madre, quien recibió amenazas veladas por parte de la funcionaria advirtiéndole quien más sería perjudicada sería su hija. A consecuencia del hostigamiento, la alumna tomó ácido muriático.

Años atrás, en un Jardín de Niños de la colonia Patria Nueva de Tuxtla Gutiérrez fue sentenciado el maestro de música por las agresiones sexuales en contra de al menos una treintena de menores de ambos sexos.