Abre catedral de Puebla por única ocasión su cripta de obispos

En la cripta descansan 13 de los 35 obispos y cinco arzobispos que guiaron la fe de los poblanos. Los restos mortales de otros obispos se encuentran en diferentes lugares de la misma catedral.  

Puebla

La Basílica Catedral de Puebla abrió, por única ocasión en el año, su Cripta de Obispos, espacio ubicado en el corazón del edificio religioso más importante de la arquidiócesis, donde reposan los restos de 13 obispos y arzobispos poblanos.

Miles de poblanos y turistas realizaron largas filas para ingresar la cripta que se encuentra bajo el altar mayor donde se aprecia un ciprés de estilo neoclásico.

Algunos fieles rezaron una oración por los líderes religiosos que se adelantaron en el camino; mientras que turistas y visitantes, se formaron ante la curiosidad de conocer el espacio.

En la cripta descansan 13 de los 35 obispos y cinco arzobispos que guiaron la fe de los poblanos. Los restos mortales de otros obispos se encuentran en diferentes lugares de la misma catedral.

Dentro del espacio dedicado a los restos de los obispos, se encuentran: Fray Julián Garcés, primer obispo de Puebla entre los años 1527-1542. Garcés fue el encargado de trasladar la sede de la diócesis de Tlaxcala a Puebla.

En al cripta se encuentra el obispo Salvador Bienpica y Sotomayor, quien estuvo al frente de la diócesis de 1790 a1802; y los arzobispos Pedro Vera y Zuria (1924-1944) y los hermanos José Ignacio (1945-1950) y Octaviano Márquez y Toriz (1951-1975).

Los restos de Francisco Pablo Vázquez Vizcaíno, quien fue obispo de Puebla del 28 de febrero de 1831 al 7 de octubre de 1847, se encuentran sepultados a los pies del altar de San José con la leyenda #Fieles, rogad por mí pecador"; mientras que los restos de Ramón Ibarra y González, primer arzobispo de Puebla (1902-1904), descansan en la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe.

El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, resaltó que en todas las catedrales existe un espacio para sepultar a sus obispos, espacio que en la Angelópolis se abre para recibir a los fieles.

"El 2 de noviembre es la conmemoración litúrgica y la Cripta de los Obispos y Arzobispos se abre para la adoración y la memoria y la devoción de los fieles. Aquí está desde el primer obispo Fray Julián de Garcés. Actualmente, vive el séptimo arzobispo de Puebla, Rosendo Huesca y Pacheco, arzobispo emérito; y yo soy el octavo arzobispo de Puebla", destacó Sánchez Espinosa.

Durante su visita, los fieles pudieron pasar por la Capilla de las Reliquias, espacio donde se encuentran restos de algunos mártires y santos como: San Basilio, San Sotero Papa, San Cornelio y Santa Catalina de Siena.

"Es una tradición en nuestra arquidiócesis de Puebla que el día 2 de noviembre se abran algunos altares que contienen reliquias de mártires romanos, de santos. En la catedral tenemos la Capilla de las Reliquias que para nosotros es muy significativa porque contienen partículas de primer grado, es decir, contienen partículas del mismo santo, de su cuerpo. Para la fe católica, son hermanos que interceden por nosotros", comentó el obispo auxiliar de Puebla, Felipe Pozos Lorenzini.