Niega Manuel Añorve la manipulación del movimiento antiabortista

El diputado federal Manuel Añorve Baños dio a conocer la postura totalmente en contra del aborto y aseguró que es estúpida, torpe y Miope la postura del CEN del PRD.

Chilpancingo

El diputado federal Manuel Añorve Baños rechazó ser la mano que controle las protestas contra la despenalización del aborto en Guerrero, como lo señaló el secretario general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRD Alejandro Sánchez Camacho.

“Creo que se le hizo bolas el engrudo”, dijo el ex candidato a la gubernatura de Guerrero ante la acusación directa planteada por el dirigente nacional del partido del sol azteca.

“No hay mayor necio que el que no quiere ver, no se ha dado cuenta que hay un movimiento laico, que encabezan quienes están en contra de la iniciativa que mandó el Ejecutivo local”, refirió el integrante de la bancada del PRI en la Cámara baja.

Aseguró que el de los laicos es el único movimiento impulsado en contra de una iniciativa del Ejecutivo local, pese a que ya se anunció un dictamen que va en sentido negativo.

Aseveró que lo declarado el lunes en Chilpancingo no es más que una expresión desesperada, entre otras cosas porque se asume que las cosas no salieron bien en la operación de una iniciativa que no encontró la aprobación de la sociedad.

Comentó que desde el principio dio a conocer la postura que guarda ante la propuesta de permitir la interrupción legal del aborto, la cual planteó claramente en contra.

Respecto a la versión de que manipula las protestas a través de su esposa, la diputada Julieta Fernández de Añorve, el ex alcalde de Acapulco sostuvo que ella “no necesita vejigas para nadar, pues está convencida de lo que ha hecho”.

Calificó como miope al hecho de pensar que una sola persona está en condiciones de controlar a la gente contra una propuesta de gobierno, ya que eso implica también faltarle al resto al movimiento laico.

Sostuvo que en el PRD se partidizó el tema, entre otras cosas porque se perdió de vista que Guerrero no es el Distrito Federal (DF), lo que generó una polarización social muy clara.

Reconoció que en su momento dio su respaldo a la postura que asumió su esposa Julieta Fernández, simpatizante abierta de los grupos religiosos que se han manifestado en el Poder Legislativo.

Y destacó: "¿Se imaginan que yo llegué con unos clérigos y les diga que voy a respaldar su causa contra el aborto para que luego voten por mi? Eso es estúpido, torpe y miope, a mi no me van a inhibir".