Joven no grafiteaba y lo mataron a quemarropa: testigo

Ricardo Cadena "esquivó al policía que pretendía detenerlo, al escapar el uniformado accionó su arma". Fuimos a ver el box, no a grafitear, aseguran.
Ricardo Cadena fue velado ayer. Su padre Fernando colocó su bici junto a su féretro.
Ricardo Cadena fue velado ayer. Su padre Fernando colocó su bici junto a su féretro. (Andrés Lobato)

Cholula

El disparo fue a quemarropa, por la espalda, no hubo forcejeo, tampoco estaban pintando grafitis, aseguraron los acompañantes, su hermano y un amigo de Ricardo Cadena, quien fue asesinado de un disparo de arma de fuego en la cabeza que salió del arma del subdirector de la Policía Municipal de San Pedro Cholula, Jaid Mothe Hernández.

A las 10 de la noche del sábado los tres jóvenes, motivados por la "La pelea del siglo", fueron a ver la función de box al botanero conocido como El Recuerdo, ubicado en el municipio de San Pedro Cholula, salieron aproximadamente a las dos de la madrugada.

Según el testimonio del amigo de Ricardo, quien pidió el anonimato por temor a represalias, salieron del lugar, iban cantando empujándose y jugando, pero no haciendo grafitis, cuando fueron detectados por una patrulla que hacía un recorrido de seguridad en la avenida Principal.

La unidad se detuvo y Jaid Mothe Hernández bajó y dio la orden de que la patrulla siguiera por la calle con la intención de interceptar a los jóvenes. De inmediato los tres muchachos se echaron a correr por el temor que le tienen a los uniformados en la zona.

Corrieron de regreso hacia el bar, Jonathan, hermano menor de Ricardo, logró entrar al inmueble de donde fue sacado a golpes por los uniformados, lo sometieron y aventaron a la batea de la patrulla.

Los otros dos regresaron por la misma calle, Mothe Hernández trató de detenerlos; cuando estaba a punto de atrapar a Ricardo, éste se le sacudió con un movimiento: "Vi como le apuntaba a mi amigo, después vi que caía, yo seguí corriendo".

Jonathan escuchó el disparo mientras estaba tirado en la batea de la patrulla, la uniformada que estaba con él le dio una patada en la cabeza y otro lo golpeó con el puño, mientras le decía que se callara y no alzara la cara.

El menor fue llevado a los separos de la policía municipal, mientras el cuerpo de su hermano quedó tendido a media calle con un disparo en la cabeza que le arrebató la vida. No supo lo que pasó hasta la mañana siguiente, que sus padres fueron por él.

El policía que disparó su arma de cargo escapó del lugar, ya por la tarde del domingo el presidente municipal, José Juan Espinoza, ofreció una rueda de prensa en torno a los hechos y pidió a Jaid Mothe que se entregara.

Por la noche, el uniformado decidió entregarse ante el agente del Ministerio Público aseguró que después de detectar a tres jóvenes haciendo grafitis bajó de la unidad y siguió a los infractores.

Dijo que corría con su arma pegada al pecho cuando Ricardo salió de entre los vehículos y forcejeó con él, en ese momento hizo la detonación que lo mató.

Junto al féretro, Jonathan puso la bicicleta BMX en la que su hermano acostumbraba a salir a practicar trucos en Cholula.