• Regístrate
Estás leyendo: A 6 meses del 19-S: Los olvidados del Multifamiliar
Comparte esta noticia

A 6 meses del 19-S: Los olvidados del Multifamiliar

Las personas que a medio año del sismo viven en campamentos reclaman la falta de atención por parte de las autoridades; dicen que ahora sólo les interesa "ver quién va a ganar" en las elecciones.

Publicidad
Publicidad

"Estamos intranquilos porque el gobierno no nos ayuda. Son seis meses de estar acá afuera desde el sismo del 19 de septiembre. Quiero decirles que nos echen la mano y que nos apoyen", dice Petra Puebla, de 64 años, una de las personas damnificadas del Multifamiliar ISSSTE Tlalpan.

Habitante del edificio 1-C, que colapsó por el sismo de 7.1, Petra vivía en este inmueble desde 2008. Hoy duerme en uno de los tres campamentos que fueron instalados para unos 120 afectados.

En la avenida Álvaro Gálvez y Fuentes, una carpa de no más de 15 metros cuadrados con cajas con comida enlatada, un refrigerador y ropa donada, es su nuevo hogar.

Petra paga 450 pesos a un gimnasio cercano para bañarse y va a una gasolinera, ubicada a unas cuadras, donde los damnificados no pagan por usar el sanitario.


"Necesitamos tener una vida normal porque es muy difícil estar acá fuera, durmiendo en la calle. La mayoría de nosotros somos personas de la tercera edad y para obtener un crédito no tenemos para pagarlo. ¿De dónde vamos a sacar dinero? Los intereses son muy elevados; les ruego de favor que nos ayuden, es difícil vivir aquí".

Aquí la ayuda ya es escasa. Una o dos veces por semana, algunas personas los visitan para llevarles víveres, ropa y algunos juguetes a los niños que perdieron su hogar.

TE RECOMENDAMOS: Brigadas de DRO recorrerán zonas afectadas por 19-S

En una carretilla, vecinos del campamento ubicado en la esquina de Calzada de Tlalpan y la calle Cerro San Antonio cargan cajas de leche y jugos donados para repartírselos.


[OBJECT]"Nos sentimos olvidados porque ahora sí que no nos hacen caso, las respuestas van muy lentas. Ahora todo lo que le interesa al gobierno son los partidos, a ver quién va a ganar; nosotros no estamos con ningún partido y toda la ayuda que nos llega es por la gente. Y se vienen las lluvias y va a estar difícil aquí", agrega Petra.

"Tenemos derecho a que nos reconstruyan nuestro edificio. Llegaron muchas donaciones de todo el mundo y no sabemos dónde están... porque sí alcanza para reconstruir nuestro edificio y para más cosas a otros damnificados".

El Multifamiliar estaba compuesto por 11 edificios, uno de los cuales colapsó con el sismo; de los diez restantes, nueve son habitacionales y uno comercial.



"Hemos tenido más decesos después del sismo"

Aunque no pierden la esperanza de regresar a una casa, los damnificados del sismo se sienten olvidados.

Reclaman que han sido seis meses de lucha y de resistencia, y que el gobierno de Miguel Ángel Mancera ya no los voltea a ver.

[OBJECT]"La verdad es mucha desesperación. Consideramos que la emergencia no ha pasado, puesto que tenemos gente todavía viviendo en las calles. Nuestro multifamiliar mayoritariamente estaba poblado por personas de la tercera edad y hemos tenido más decesos después del sismo", comenta Marisol Arriaga, habitante del edificio 3-C.

"Hasta ahorita ternemos un conteo de nueve personas, pero por ahí seguramente hay quienes han querido que se guarde discreción sobre su situación y no lo han querido reportar".


Con miedo y al no tener otra opción donde vivir, algunos vecinos regresaron a sus casas. En los muros y techo se observan grietas resanadas, pero sin la garantía de que no vuelva a sufrir daño la edificación.

TE RECOMENDAMOS: "Septiembre letal": el terremoto visto con rigor periodístico

"El tema acá es que la mayoría de los edificios está catalogado en amarillo, como un riesgo medio; no pueden ser habitados, sin embargo, por la desesperación aun cuando no son habitables algunos ya regresaron", dice Marisol.

Los sobrevivientes se llenan de coraje por la falta de transparencia sobre dónde está el dinero recaudado por el gobierno y diversas organizaciones para los damnificados.

Fraude en el Fonden

El 7 de noviembre, el mandatario capitalino informó que la Ciudad de México recibiría 3 mil 371 millones de pesos del Fondo de Desastres Naturales de la Federación (Fonden) para los trabajos de reconstrucción.

No obstante, Marisol Arriaga calificó como instrumento discriminatorio el que se hagan estudios socioeconómicos para tener acceso al apoyo.


"El acceso al Fondo para la Reconstrucción tiene que ser simplemente porque eres damnificado y perdiste tu casa (...) tampoco aplicó de manera general para las delegaciones Tláhuac y Xochimilco; no sabemos qué criterios emplearon para esa distribución, pero sobre todo lo importante es que a quien le dieron la tarjeta le prometieron cierta cantidad y cuando llegaron al banco para poder hacer el retiro simplemente estaba en ceros, creemos que hay un fraude impresionante, no han querido decir dónde están las donaciones.

"Secretaría de Desarrollo Social vino con toda un consigna de ayudar, de comprender al damnificado, de querernos apapachar, pero conforme fue avanzado el tiempo y vieron ellos la dimensión del problema se fueron haciendo a un lado. Toda la temporada de frío más cruel que hubo nunca vinieron; no dejaron sin comida, no había sanitarios limpios, agua potable ¿Entonces dónde está la función como tal de Secretaría de Desarrollo Social?

"El gobierno nos ha dado la espalda de una manera fea, la indiferencia es muy grande y el cansancio ya de pronto nos quiere vencer, pero creemos que tenemos que seguir adelante", refiere.

"Este campamento se ve ya como muerto"

"Los edificios del Multifamiliar tenían una vida de 50 años, pero aguantaron 10 más", explica Guadalupe Padilla Mendoza. De aquella casa donde vivía desde hace 44 años, no quedan más que recuerdos.

A sus 60 años, como damnificada tiene que vivir en una casa de acampar resguardada por una cerca de madera verde y en compañía de algunos perros que también quedaron abandonados tras el sismo.


"Frustrados, tristes y a la vez también cansados. Son seis meses de estar batallando. Este campamento se ve ya como muerto (...) tenemos sentimientos encontrados, pero también tenemos coraje, mucho coraje con el gobierno porque finalmente están ocupados en sus campañas y se les olvida que la mitad de México está destruida.

"Un buen partido estaría presente aquí en vez de estar gastando tantos millones en sus propagandas que finalmente se van a la basura, deberían de meter (el dinero) aquí en la reconstrucción" dice mientras fuma un cigarro.

TE RECOMENDAMOS: CdMx entrega 52 vales para proyectos de reconstrucción

El dinero no alcanza. El agua es muy escasa y el apoyo moral, aún es necesario. "El gobierno nos quitó la ayuda de los benditos 3 mil pesos que no te alcanzaban para nada porque finalmente las rentas por aquí están en 8 mil. Supuestamente nos lo iban a volver a dar y dijeron que no; no tenemos apoyo del gobierno. La reconstrucción se está olvidando y se les está yendo de las manos que son miles de damnificados y que son miles y miles de votos.

"No tenemos un baño, no tenemos regadera, no tenemos agua potable; tenemos que acarrearla y vivir con ratas. Es muy difícil después de que estás acostumbrado a que tienes tu casa (...) seguimos necesitando apoyo, tanto moral como económico", expresa.


"Somos vidas"

Ángel Fuentes, damnificado por el sismo del 19 de septiembre de 1985, cuando vivía en el edificio Nuevo León, en Tlatelolco, ahora es sobreviviente del Multifamiliar Tlalpan, a donde llegó hace 33 años.

Su edificio no sufrió daños mayores en el interior, sin embargo, por fuera algunas fisuras sólo fueron resanadas.

"La vida aquí de inicio fue sumamente dura. Días, tardes y noches sin dormir. Coordinando acopios y comida para toda la gente de la unidad. Hoy, a seis meses, este tipo de actividad ya cambió, porque llega una ayuda, pero ya muy poca. En los dos primeros meses llegaban 40 personas a dejarnos una dotación, esta ayuda ya llega muy pocas veces", manifiesta.

"Somos vidas, no los parchen (los edificios). Es un esguince de tercer grado lo que sufrieron nuestros edificios como para que les pongan un curita, un vendolete (...) refuércenlos para tener una seguridad de vida, por lo menos cuando suene la alarma sísmica tener un minuto de seguridad y decir 'mi edificio está reforzado', alcanzo a salir, pero así se vienen abajo, con otro sismo de la misma magnitud no lo resistirían", agrega con lágrimas Ángel, vecino del edificio 3-A.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.