Vulnerables a desastres, 95% de los municipios

Se propone elevar de 1.3 a 2 por ciento el porcentaje de alarmas tempranas de fenómenos hidrometeorológicos e incrementar paulatinamente esta proporción hasta llegar en 2018 a la cuarta parte de ...
Más de 90% de los desastres naturales están ligados con el agua.
(Archivo)

México

El 95 por ciento de los municipios del país son vulnerables a los desastres y solo 1.3 por ciento cuenta con un sistema de alerta temprana encaminado a brindar seguridad a su población en caso de fenómenos previsibles como los ciclones tropicales, las inundaciones, las heladas, granizadas o sequías.

De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, en total hay 2 mil 354 municipios con densidad poblacional media y baja en todo el país, que “son aquellos en los que vive la gente más vulnerable a los desastres”, donde el objetivo es salvaguardar sus bienes y su entorno ante un desastre de origen natural y humano.

En el capítulo de indicadores del Programa Sectorial de Gobernación 2013-2018, la dependencia se propone subir de 1.3 a 2 por ciento el porcentaje de alertamientos tempranos de fenómenos hidrometeorológicos en los municipios entre 2012 y 2013, e incrementar paulatinamente esta proporción durante el sexenio hasta llegar en 2018 a que la cuarta parte de los ayuntamientos más vulnerables a desastres naturales, es decir, 25 por ciento, tenga acceso a este sistema.

Estas alertas consisten en boletines enviados por correo electrónico, mensaje de celular o señales de radio de banda corta para que los gobiernos locales implementen medidas de seguridad y la población pueda protegerse.

Para cumplir con esta meta, la Secretaría de Gobernación establece que se requieren capacidades financieras del Fondo para la Prevención de Desastres Naturales (Fopreden), para financiar proyectos de alertamiento a beneficio de los municipios con densidad poblacional media y baja.

De la misma manera, pretende contar con programas de protección civil que incluyan medidas de seguridad para asentamientos humanos ya establecidos en zonas de alto riesgo para, por ejemplo, realizar movilizaciones precautorias de personas, instalaciones de refugios temporales y atención a la población, así como identificación y delimitación de lugares de riesgo, control de rutas de evacuación y acceso a zonas afectadas, así como aislamiento temporal.

Hasta 2012 únicamente 0.6 por ciento de los 2 mil 457 municipios del país contaban con programas estatales o municipales de Protección Civil y Gobernación pretendía cerrar 2013 con una proporción de 1.1; no obstante, busca incrementar 10 por ciento de esos programas cada año para cerrar 2018 con 80 por ciento de planes de Protección Civil en el territorio nacional.

De forma paralela, el gobierno federal pretende integrar una base de datos nacional de asentamientos humanos en riesgo, con información desagregada por municipio, ya que actualmente hay dos fuentes que integran esos datos, pero no comparten todos los elementos para integrar la base porque una mide el medio urbano, donde vive 70 por ciento de la población, y la otra el total de los asentamientos humanos en el país.

De acuerdo con Gobernación, las medidas de seguridad reducen la vulnerabilidad de las personas en riesgos previsibles como deslaves, inundaciones y sismos.

EN SLP, AÑO COMPLICADO

Los potosinos vivieron un año complicado en materia de fenómenos naturales en los primeros meses por los estragos de una sequía de dos años que causó incendios y después con las inundaciones.

El año inició con los efectos de una sequía de más de dos años, que generó incendios forestales, sobre todo en la región huasteca y en la capital potosina, que dejó afectaciones en más de 10 mil hectáreas, la mayoría de pastizales, con saldo de una mujer muerta.

Uno de los municipios más afectados fue Ciudad Valles, que el pasado 23 de marzo tuvo que ser evacuado debido a que los diferentes incendios, incluido uno en el tiradero municipal, inundaron de humo el municipio, por lo que las autoridades tomaron esa decisión.

Otro fenómeno natural que afectó a los potosinos de manera importante fueron las lluvias generadas por el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel en septiembre pasado, que obligó a municipios como Ébano a evacuar a parte de sus comunidades desde el 14 de ese mismo mes.


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