“Viva México” improvisado; alcalde da el grito en albergue por 'Ingrid'

Mientras que la lluvia y el viento golpeaban Casa del Adulto Mayor, adentro, un centenar de ejidatarios y el alcalde de Abasolo, Tamaulipas, no dejaron que la tormenta ganara y dieron cabal ...
Archivo Milenio
(EFE / Archivo )

Ciudad de México

La lluvia no ha parado desde hace tres semanas en Abasolo, Tamaulipas, y con el paso de “Ingrid”, la situación se agravó. Javier, integra el equipo de Protección Civil del municipio, y esta tarde le tocó trabajar como operador telefónico, pero en unas horas más se integrará a los trabajos de campo.

“Nos hemos relevado, y el trabajo no termina”, narra para MILENIO. “Na mas no deja de llover”, agrega, y explica que desde que inició el fin de semana comenzaron a instalarse nueve albergues temporales.

El domingo por la noche, Protección Civil, DIF, y otras dependencias del ayuntamiento trabajan en la integración de esos albergues. En el Palacio Municipal las luces tricoloras por los festejos patrios estaban apagadas, porque Ingrid azotaba con viento y lluvia.

El alcalde, Juan de Dios Curiel Curiel, se encontraba en el ejido de Parras de la Fuente, donde se instaló un albergue en la Casa del Adulto Mayor que dio refugio a un centenar de ejidatarios. La noche apenas comenzaba y ya amenazaba con ser larga, de insomnio y cansada.

Para no perder la costumbre, y levantar el ánimo, el alcalde tomó una peculiar decisión: improvisar un templete y “dar el grito”.

“No queríamos que pasara desapercibido, así que dimos el grito”, dijo Curiel Curiel en entrevista con MILENIO. “Dimos de cenar y aquí en medio de la tormenta pasamos la fiesta patria”.

Tras el grito, de vuelta a la realidad. El ejido Parras de la Fuente donde el edil se encontraba, es uno de los mas afectados. Se puede acceder a él por un solo camino, y llevar ayuda a la comunidad es una tarea complicada, pero no imposible.

No solo funcionarios del ayuntamiento trabajan en ayudar, también los integrantes de la misma comunidad.

“Uno de los problemas que tenemos es la cocina”, explica Curiel Curiel, y agrega que os albergues fueron instalados en centros DIF e incluso casas, o negocios. Para llevar comida caliente, los trabajadores del municipio llevan víveres a casas de ciudadanos que ofrecen sus cocinas y su sazón.

“Llevamos harina, frijoles, lo que haya que llevar, ellos cocinan y luego nos traemos a todo a los albergues, para repartir”, comenta el alcalde.

La estimación oficial, es que hasta el momento, unos 500 habitantes de Abasolo, Tamaulipas, se han trasladado a cualquiera de los nueve albergues. Las localidades de Parras de la Fuente, Ejido Morelos y Delicias se encuentran total o parcialmente incomunicadas. Aunque no se ha determinado si existen daños materiales, el municipio reporta saldo blanco. Hasta la tarde de este lunes, la lluvia no ha cesado.