Veracruz, la entidad con más amputaciones por pie diabético

En el estado cada hora se lleva a cabo una cirugía de ese tipo, por la que regularmente las personas pierden su empleo y patrimonio.
Martín Simón Rosales logró salvar la pierna gracias al gel Kitocell-Q creado en la UNAM.
Martín Simón Rosales logró salvar la pierna gracias al gel Kitocell-Q creado en la UNAM. (Especial)

México

Veracruz se ha convertido en la entidad donde se realizan más número de amputaciones por pie diabético con alrededor de 8 mil 800, de las más de 75 mil que se registran a escala nacional.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, en esa entidad cada hora una persona, en muchos casos joven, es sometida a esa intervención quirúrgica por la que regularmente pierden el empleo y su patrimonio.

Sin embargo, en el Hospital General de zona 71, del IMSS, en Veracruz, se ha logrado reducir 40 por ciento las amputaciones, de las instancias hospitalarias que resultan demasiado onerosas, entre pacientes que, como dicen coloquialmente los médicos, llegan con el pie “podrido”.

“Aproximadamente recibimos entre cinco y seis ingresos diarios de pacientes que llegan ya con secuelas de la diabetes, lesiones ulcerosas, infectadas, gangrenadas, que requieren amputación”, explicó José Antonio Díaz Gil, jefe de servicio de cirugía de dicho hospital.

Uno de esos casos fue el de Martín Simón Rosales, de 61 años. De acuerdo con Jaqueline González Álvarez, médico tratante del hospital, el paciente llegó a finales de abril con el pie con olor fétido, rodeado de úlceras, completamente inflamado, con tejido necrótico y salida de material purulento.

En Urgencias le dijeron que no había nada que hacer y le iban a amputar la pierna derecha;  por supuesto que al señor se le vino el cielo encima”.

Martín Simón Rosales vive en Lomas Verde, un municipio pobre de Veracruz. Su techo es de lámina y su piso de tierra. “Yo empecé con una disipela (es una enfermedad infectocontagiosa, aguda y febril causada por una bacteria), pero supuestamente me dijeron que era una infección que había agarrado. Dejé que pasara tiempo, y claro que se corrió la infección, tenía despedazada toda la pierna, y me pronosticaron que me iban a amputar”.

Don Martín reconoció que hubo negligencia de su parte, “Creí que con penicilina se me quitaría, y también fui muy desidioso porque no quería ir al hospital; estuve sufriendo los dolores durante un mes”.

Se salvó de la amputación porque la sala quirúrgica estaba saturada, por ello, González Álvarez determinó limpiar y eliminar los tejidos muertos, y aplicar el gel pirfenidona, conocido comercialmente como Kitocell-Q, que fue elaborado por científicos de la UNAM.

“La doctora González Álvarez me dijo que había un producto que me iba ayudar y gracias a ello tengo mi pierna completa”.

“Yo estoy feliz porque yo soy chofer y si me quitaban mi pierna me quitan con lo que trabajo, ahora solo espero estar sano para trabajar”, comentó el paciente.

La aplicación del producto, cada ocho horas, permitió que la regeneración del tejido y la cicatrización correcta debido a que hace que crezca tejido nuevo sin necesidad de recurrir a injertos.

Hasta el momento, comentó la especialista, “de todos los que han llegado se han salvado 40% con este gel, claro, es preciso aclarar que el hueso no debe estar afectado porque ahí no hay nada que hacer.