UPOEG amaga con tomar Chilpancingo en un mes

La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero afirmó que si la violencia no baja en la capital del estado, tomarán la ciudad.
UPOEG ingresa a Chilpancingo
UPOEG ingresa a Chilpancingo (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) advirtió que si en un mes los niveles de violencia no bajan en Chilpancingo, capital de Guerrero, la Policía Ciudadana (PC) tomará el control de dicha ciudad.

Ernesto Gallardo Grande, uno de los principales operadores del SS y JC en la Costa Chica, señaló que a un año de distancia la población ve con buenos ojos a los policías ciudadanos, aunque reconoció la necesidad de trabajar de manera autocrítica para evitar que se incurra en abusos contra la población.  

 “Si el gobierno no pone orden, nosotros vamos a llegar hasta la capital del Estado; ahorita ya estamos en los ocho pueblos del Valle y se nos sumó Palo Blanco”, anotó Gallardo.

Explicó que la Unión de Pueblos ya tiene simpatizantes y bases de apoyo en la ciudad, por lo que advirtió que si la delincuencia se mete con alguno de ellos, la SS y JC tendrá que reaccionar de inmediato.

Lo anterior lo dijeron en una marcha conmemorativa de un año del nacimiento del movimiento.

Con el rostro del extinto Guadalupe Quiñones Carbajal como bandera, los participantes en la marcha recordaron que hace un año el comandante de San Juan del reparo fue asesinado a balazos por un grupo del crimen organizado, a manera de represalia por la presentación de una denuncia por los delitos de extorsión, cobro de piso y secuestro.

La marcha comenzó en el entronque carretero que facilita la comunicación con la Costa Chica, principalmente en la ruta que va hacia Tecoanapa y Ayutla de los Libres. Avanzó hacia el centro y culminó con una concentración en la cancha de usos múltiples.

En el trayecto, varios vecinos salieron hacia las aceras para lanzarles confeti, agradecerles el trabajo realizado en la zona y tomar la fotografía de los casi 500 policías ciudadanos, a los que por usos y costumbres también denominan como comunitarios.

Al frente caminaron las mujeres de la UPOEG, con sus playeras verde olivo y pantalones de mezclilla, atrás de ellas los policías armados con rifles y pistolas de bajo calibre y en el centro estudiantes de preescolar y primaria, con mantas en los que llaman a consolidar la paz y recuperar la dignidad de los pueblos.

Una banda de guerra integrada por estudiantes de secundaria acompañó todo el recorrido, mientras un grupo de ciudadanos independientes improvisaba consignas a favor del movimiento contra la delincuencia.  

Llegaron a la explanada, en donde los esperaban autoridades comunitarias y la familia del comandante Guadalupe Quiñones, en cuya memoria guardaron un minuto de silencio y se comprometieron a honrarlo manteniendo firme el proyecto de seguridad y justicia alternativa que impulsó.