Tromba en Quechultenango dejó dos muertos y un desaparecido

La tormenta de ayer también provocó que 25 casas sufrieran pérdida total. El Ejército implementó el Plan D-N-III y Plan MX para auxiliar a la población afectada. Trasladan a un albergue a 6 familias.

Chilpancingo

La tromba que la jornada del domingo golpeó la cabecera municipal de Quechultenango dejó el saldo de dos muertos, un desaparecido y por lo menos 25 viviendas en pérdida total, el Ejército implementó el Plan D-N-III para auxiliar a la población afectada.

La precipitación, de acuerdo con los pobladores de Jalapa, Azaltepec y la colonia San Sebastián de Quechultenango tuvo una duración de apenas 45 minutos, pero en ese tiempo recibieron lluvia, granizo y vientos fuertes.

De acuerdo con la Secretaría de Protección Civil estatal, la tormenta se registró de las 16:00 a las 16:45 horas del domingo 24, después de que la precipitación cesó, comenzó el recuento de los daños que hasta la tarde del lunes 25 de abril no concluía.

En el primer reporte, PC indicó que el desbordamiento del Río Frío había generado la pérdida total de 25 casas y daños por introducción de agua y tierra en cien.

Se indicó que por lo menos seis familias fueron trasladadas a un albergue temporal instalado en el comedor comunitario del Ayuntamiento.

Se declaró desaparecido al señor Eutimio Morales Francisco, de 65 años y al menor de 17 Carlos Rodríguez Verón, en tanto que se localizó muerto al niño de once años César Rodríguez Verón.

Carlos y César son hermanos originarios de la comunidad de Azaltepec, el cuerpo de César fue localizado en la comunidad de Jalapa, en el punto conocido como La Nopalera.

En el transcurso del lunes, el menor Carlos fue encontrado cerca de su localidad de origen.

Personal del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC), acompañado por policías estatales se trasladaron hacia dicha comunidad, dieron fe del levantamiento de ambos cadáveres, los dejaron en el resguardo de su familia y se retiraron.

El ayuntamiento apoyó a varias familias afectadas con despensas, cobijas y colchonetas.

Personal de la 35 Zona Militar colocó en sus uniformes el distintivo color amarillo del Plan D-N-III y se trasladó a la zona para respaldar a la población.

Los arrastró la "Barranca de las nueces"

Alejandro Teresa Moreno, habitante de la comunidad de Jalapa, de aproximados 70 años de edad, explicó que la creciente que arrastró a los hermanos Rodríguez Verón pertenece a la Barranca de las Nueces, misma que desde 2013, cuando azotó a Guerrero la tormenta tropical Manuel, genera desbordamientos que deja a los pobladores incomunicados por horas y en ocasiones por días.

"Nos avisaron que había un niño que se lo trajo el agua, después nos confirmaron al otro que lo encontraron en la nopalera, ellos se murieron y no pudimos hacer nada para ayudarlos", dijo.

El campesino recordó que en 2013 la barranca se llevó varias cabezas de ganado, pero afortunadamente las personas se replegaron rápidamente hacia zonas seguras.

La barranca de referencia serpentea por la parte alta de las montañas que resguardan Quechultenango, su caudal fue descendiendo en una trayectoria que reblandeció cerros y provocó derrumbes que cortaron durante varias horas la carretera.

Después golpeó de lleno la colonia San Sebastián, ubicada en sector poniente de la cabecera municipal, en la trayectoria que la creciente formó antes de llegar a la corriente del Río Azul, lo que le permitió dañar más de cien casa, dejar 25 en pérdida total y arrastrar decenas de cerdos, gallinas y chivos.

El anciano de 65 años, Eutimio Morales Francisco intentó salvar a varios animales de crianza, no midió la peligrosidad de la corriente y esta lo arrastró, hasta la tarde del lunes estaba declarado como desaparecido.

"Esta barranca creció muchísimo, se desbordó y se metió a las casas, a mí me mató marranos, gallinas y me destruyó muebles, aparatos y ropas; hay una línea de aproximadas 40 casas dañadas", dijo el señor Gerardo Ramos Gudiño.

El hombre sostiene que los habitantes de la colonia San Sebastián no tuvieron mucho tiempo para reaccionar: "Estábamos comiendo cuando se vino el golpe de agua, fue una tromba y todos perdimos algo, aunque salvamos lo más importante que tenemos, la vida".

La precipitación también dejó sin escuela a los alumnos de la primaria Vicente Guerrero Saldaña, pues llenó de lodo las aulas provisionales que estaban funcionando en las casas que quedaron en la trayectoria de la barranca que se desbordó.

El plantel, que desde hace un par de meses es objeto de un trabajo de reconstrucción también se inundó, así que de momento los menores no tienen opciones para tomar clase.

Temen brotes epidémicos

Ante la dimensión de la contingencia, personal de la Secretaría de Salud también se trasladó hacia la colonia San Sebastián, los médicos y enfermeras comprobaron que en el lugar se quedaron sin agua potable, que perdieron la energía eléctrica en varias calles y que la mayoría de los pobladores tienen contacto directo con los contaminantes que se han generado.

El riesgo de que haya brotes epidémicos, principalmente de diarrea es muy alto, por esa razón es que durante los próximos días pondrán en marcha un programa especial para evitar el brote de enfermedades.