Tragedia que dejaron los huracanes en Pueblo Viejo

En esa localidad indígena habitan 170 familias y se mantiene incomunicada. Hoy un helicóptero de la PF pudollevar víveres. Una persona ya murió al ser mordido por una víbora al intentar cruzar el ...

Oaxaca

En Pueblo Viejo una agencia municipal de Santiago Jamiltepec, el golpe del huracán “Ingrid” y la tormenta “Manuel”, provocó una lluvia torrencial de cuatro días que arrasó con todo desde un camino, un puente, un bordo y una decena de viviendas, además de la principales zonas agrícolas y de riego.

La localidad indígena, donde habitan poco más de 170 familias se encuentra enclavada en el corazón de la costa de Oaxaca y está incomunicada.

Los lugareños piden comida y no agua a los helicópteros del Ejército y de la Policía Federal que entrega ayuda humanitaria a través de dos puentes aéreos operados desde el aeropuerto de Puerto Escondido y que inició desde la fase de contingencia.

Una persona ya murió mordido por una víbora cuando intentó cruzar el río en busca de víveres, el resto de los habitantes tiene temor de seguir el mismo camino, porque en las orillas de los cauces rondan cocodrilos.

El agente municipal Timoteo Alberto habilitó su tractor para avanzar en medio del lodazal, el fango y el agua hacinada, sin embargo, su maquinaria se ha averiado. Hoy la tiene en el taller mecánico, es espera de seguir operándola como medio de transporte para su pueblo.

La autoridad municipal demandó que se envié maquinaria pesada para abrir un ramal que permita dragar del agua estancada y recriminó que la ayuda a su pueblo no fluya con rapidez.

A las 13:00 horas de este martes un helicóptero de la Policía Federal con víveres y una comitiva gubernamental arribó al poblado, aterrizó en el campo de futbol, su llegada causo furor, expectación gritos y llantos entre aquellos que lo perdieron todo.

Con calidez y un abrazo fueron recibiendo, los efectivos de manera inmediata organizaron una cadena huma para distribuir su pesada carga.

Agua, láminas y medicina fueron algunas de las cosas entregadas a los pobladores, sin embargo, las mujeres y los niños esperaban comida.

“Nuestros hijos se mueren de hambre y requerimos de alimentarlos con lo que sea, ya no queremos agua, queremos que lleguen despensa y harina maseca para hacer tortillas”, solicitaron.

Aceptan que en su territorio no hay huevos, leche, ni carne, todo se lo llevo el río y no hay forma de que salgan a otras localidades por los víveres.

Las historias de tragedia en la zona de desastre en Oaxaca, son varias, desde la crisis de como cinco familias perdieron sus casas porque las corriente arrastró sus pertenencia o simplemente el día que empezó la lluvia, cuando el pueblo estaba congregado en la explanada de la agencia municipal en un velorio, obligados todos a replegarse cuando percibieron que el agua les cubría hasta las rodillas.

Las flores, las bancas y hasta el ataúd fue arrastrados en minutos por la corriente del río, que también arrastro animales de corral que hoy se encuentra sus cadáveres abandonados cerca de los arroyos cubiertos solo de cal, expidiendo malos olores.

En Manialtepec, las personas colocaron rústicamente un tirolesa y a través de cuerdas y alambres trasladaron de un lado a otro del río alimentos.

En esta zona hule mal, a tragedia, a desesperación, porque quienes trabajan de jornaleros también perdieron su única fuente de ingresos.

La luz y el agua potable, también escasean, y las autoridades estatales estiman será dentro de menos tres semanas que en comunidades como Pueblo Viejo se pueda restablecer la comunicación terrestre en la demarcación.

Pueblo Viejo es una de las cinco localidades incomunicadas que aún persisten en Oaxaca a 15 años del golpe de los meteoros. Y su desastre fue consecuencia del desbordamiento natural del río Verde, que generó que el nivel del caudal natural de la zona de riesgo se elevará hasta siete metros.

Sin duda que esta comunidad esta ubicada en una zona de riesgo, pero los habitantes narran que en más de medio siglo jamás habría sido víctimas de un diluvio de la magnitud que se reportó entre la tarde l 13 hasta la noche del 14 de septiembre pasado.