Tradeco y comuneros frenan las obras en La Pera-Cuautla

La empresa constructora sin justificación paró trabajos en el segundo tramo de la obra licitada, ya que esa área no es afectada por el juicio de amparo que interpusieron 12 habitantes del Pueblo ...

Morelos

La carretera que se desprende de la autopista México-Cuernavaca y que conduce de La Pera a Cuautla, pasando por Tepoztlán, tiene dos problemas: el primero, debido a que la vía solo cuenta con dos carriles, es el denso tráfico. El promedio de velocidad entre semana suele ser de 20 kilómetros por hora. En fines de semana es peor y baja a 10. Esto provoca desesperación entre los conductores, que rebasan imprudentemente. El otro problema es el exceso de velocidad en algunos de sus tramos, lo que ocasiona que sea uno de los espacios carreteros más peligrosos del país con más de 100 accidentes fatales por año, un promedio de dos por semana, según datos de la SCT.

Para solucionar esos problemas, los gobiernos federal y estatal decidieron ampliar la vía a cuatro carriles. El gobierno federal licitó la construcción de la obra en dos tramos (concursos que ganó la empresa Tradeco, la más favorecida con obra pública durante el sexenio de Felipe Calderón), con un costo de más de $294 millones de pesos. Sin embargo, en Tepoztlán un grupo de comuneros interpuso un amparo y desde mayo pasado un juez ordenó la suspensión de los trabajos. En la otra parte licitada, no afectada por el amparo, la empresa también decidió parar la obra, argumentando falta de pagos del gobierno federal, lo que éste niega.

Mientras concluye el juicio en el área de Tepoztlán, y la empresa reinicia labores en la segunda zona, la suspensión de las obras ocasiona pérdidas de $150 mil pesos al día para la SCT. Desde el 26 de mayo y hasta hoy, el perjuicio al erario es de $16 millones de pesos.

En lo concerniente al tramo que pasa por Tepoztlán (pueblo mágico que es el primer destino turístico de Morelos), el gobernador Graco Ramírez confía en que el juez terminará fallando a favor de la obra:

—Hicimos una consulta en Tepoztlán, la sancionó la Universidad Autónoma de Morelos, y fue contundente: 70 por ciento estuvo en favor de que se hiciera la ampliación de la carretera. Hay un grupo pequeño que se opone. Dos veces impidió la realización de la asamblea con actos de violencia, pero finalmente se realizó con la presencia del Procurador Agrario y de todas las autoridades que constataron que fue legal… —dice en entrevista con MILENIO. 

—¿Quiénes son?

—Son comuneros de la cabecera, doce máximo, con abogados que tienen una buena experiencia en el tema agrario, pero se ha solventado que no hay daño ambiental, ni al patrimonio histórico y arqueológico.

—¿No hay manera de que usted intervenga para convencerlos?

—Creo que ellos están convencidos de que quieren impedir algo en lo que la mayoría está de acuerdo. Yo me cansé de hablar con ellos pero ellos recurrieron y creo que el juez de alguna manera no valoró lo que implicaba que la mayoría está de acuerdo que se haga esta autopista…

Trabajadores de Tradeco que laboran a las afueras de Tepoztlán en la construcción de un muro para contener el material desechado (son sólo doce obreros, cuando la empresa llegó a tener a más de 500 laborando en toda la carretera), narran que los comuneros los amedrentaban a punta de pedradas.

Por lo que respecta al otro tramo licitado, en el cual la empresa constructora también decidió suspender trabajos sin motivo alguno, a pesar de que ya había avanzado en un 50 por ciento, el gobernador afirma que entre ambas partes —el gobierno federal y Tradeco— hay negociaciones que van por buen camino para solucionar el problema.

—Se está buscando que en todo este asunto no se dañen los patrimonios ni de la SCT ni de la empresa… —concluye el gobernador.

Por lo pronto, al hacer un recorrido por la vía los dos problemas se palpan de inmediato. En cuanto un tráiler o un camión toman camino, la fila se hace interminable, debido a lo curveado del trazado.  Recorrer veinte kilómetros puede tomar hasta dos horas. Por desesperación, muchos conductores rebasan en zonas peligrosas. Una colisión puede ocurrir en cualquier momento, ya que lo estrecho de la vía impide una maniobra de escape. Y por otra parte, en las zonas en las cuales el tráfico se reduce, en particular en la bajada desde La Pera hacia Tepoztlán, decenas de vehículos de lujo (Mercedes, BMW, Porsche) descienden a toda velocidad por lo que, si se topan con alguien rebasando, el accidente difícilmente se podría evitar. El problema aumenta los fines de semana, cuando mucha gente conduce bajo efectos del alcohol, luego de pasear por Tepoztlán y regresar al Distrito Federal o a Cuernavaca.