Toman universitarios Congreso de Morelos

Estudiantes encabezados por su rector exigen a los legisladores frenar reformas que crean el Sistema Anticorrupción estatal, porque atenta contra la autonomía de la UAEM.

Cuernavaca

La Universidad Autónoma del estado de Morelos (UAEM), encabezada por su rector, Alejandro Vera Jiménez, tomó las instalaciones del Congreso del estado para exigir a los legisladores frenar las reformas que crean el Sistema Anticorrupción Estatal, porque atenta contra la autonomía de la máxima casa de estudios.

Un contingente de, al menos, tres mil universitarios, irrumpieron en la Cámara de Diputados local para forzar a los legisladores a dar marcha atrás a la creación de organismos que supervisarán la vida administrativa de varias entidades que reciben presupuesto público, lo que de un plumazo anula la autonomía de manejo de la UAEM y otras instituciones.

A su llegada a la sede del Congreso estatal, las universitarios no encontraron eco en ninguno de las cabezas de la Junta Política y de Gobierno ó la presidencia del Poder Legislativo, y sólo fueron recibidos por cuatro legisladores que simpatizan con su causa.

Vera Jiménez y su equipo de asesores plantearon a los representantes populares que en tanto no exista un freno a dicha reforma, los universitarios permanecerán en el recinto día y noche, por lo que desde este martes se organizaron en comisiones para mantenerse al interior del salón de sesiones, para esperar la sesión de este miércoles y que los diputados en pleno se pronuncien respecto al paquete de reformas.

La reunión con los legisladores Carlos de la Rosa Segura y Juan Ángel Flores Bustamante (PRD), Alfonso Miranda (PT) Gallegos y Roberto Fierro (PVEM) fue ríspida, ya que los representantes populares tuvieron que reconocer que el intento que implementaron el Sistema Estatal Anticorrupción, que obliga a diversas reformas constitucionales y a la creación de varias figuras burocráticas, se realizó "sobre las rodillas, sin ser estudiado a fondo con el objetivo de que sea esta legislatura -que dentro de dos sesiones culmina su último periodo constitucional- pudiera consolidar la reforma y su aplicación.

El rector Vera Jiménez explicó a los diputados que la reforma atenta contra la autonomía universitaria, ya que el sistema Anticorrupción incluye nombramientos al interior de organismos que recibe presupuesto público, por lo que la UAEM debería soportar tener un contralor nombrado por el Congreso y pagado por la universidad, vigilancia presupuestal desde "el exterior" con criterios gubernamentales o hasta políticos, pero no académicos.

Incluso la reforma obligaría al Rector en turno a enterar al Congreso de una eventual renuncia y no a la Junta de Gobierno Cómo indica la Ley Orgánica universitaria, entre otras particularidades.

Ante ello, Vera Jiménez calificó de irresponsable no visualizar tal particularidad, sobre todo porque la reforma nacional dejó fuera a las universidades públicas de tales situaciones, pero no en Morelos, por lo que anticipó que si los diputados no frenan en las siguientes horas la aprobación de las enmiendas, los 36 mil universitarios acudirán a los 33 Ayuntamientos de Morelos a evitar que los cabildos (como partes del constituyente permanente) se conviertan en cómplices aprobando lo que les mandaron los diputados.

Al respecto, el diputado Carlos de la Rosa reconoció que sus compañeros no leyeron el dictamen que se les envío, y los votaron sin saber. "Eso me apena", reconoció.

El director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM, Raúl Vergara Mireles reclamó airadamente a los diputados, y los acusó de extra limitarse y abusar de su puesto, por lo que adelantó que "combatirán con las armas del derecho" la iniciativa en curso de convertirse en ley.

Ante la falta de posibilidades reales de concretar las exigencias de la UAEM, los diputados propusieron crear una mesa de análisis para presentar varios escenarios jurídicos posibles para frenar las reformas que, una vez votadas por el Congreso, sólo resta que 17 Ayuntamientos (de 33) aprueben la enmienda.

Ante ello, los universitarios determinaron pasar la noche en el Congreso, junto con el rector, para esperar que en la sesión de este miércoles, los diputados cancelen la reforma.

Mientras tanto los universitarios se organizaron en brigadas y solo una comisión de 50 personas quedó al interior del recinto para esperar a los diputados.