Toman damnificados de Quechultenango delegación de Sedesol

Exigen la entrega de 880 tarjetas canjeables por enseres domésticos. La dependencia solo ofreció 525. El delegado en Chilpancingo dijo que ese fue el número que arrojó el censo.

Chilpancingo

Damnificados de Quechultenango tomaron la delegación estatal de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) para exigir la entrega de 880 tarjetas canjeables por enseres domésticos, la dependencia solamente les ofreció 525.

La tarde del miércoles 20 de noviembre, al menos 200 habitantes de la cabecera municipal llegaron al edificio que alberga la delegación estatal de Sedesol, cerraron las puertas de acceso y señalaron que nadie saldría del lugar hasta que el delegado, José Manuel Armenta Tello dialogara con ellos.

Los inconformes señalaron que en la cabecera hay 884 viviendas inundadas, las familias que las ocupaban esperan la entrega de las tarjetas de diez mil pesos anunciadas por el gobierno federal, mismas que solamente pueden canjearse por enseres domésticos.

La delegación de Desarrollo Social les explicó que solamente puede ofrecer 525, a partir de que ese fue el número que arrojó un censo realizado después de las precipitaciones provocadas por la tormenta tropical Manuel.

Félix González Bello, señaló que la Sedesol estableció una trampa en las reglas de operación del programa emergente para no apoyar a la mayoría de los afectados por la lluvia.

"Nos dicen que solamente van a entregar el apoyo a quienes se les metió el agua por arriba de los 50 centímetros y esa es una trampa; pues aunque en algunos casos el líquido no alcanzó tal nivel, la afectación fue mayúscula y se perdieron muchos enseres domésticos, por eso no vamos a recibir la cantidad de tarjetas que ofrecen, queremos las que verdaderamente necesita la población", apuntó el ex integrante de la dirigencia estatal del PRD.

El delegado Armenta Tello encaró la protesta y ante la propuesta de los damnificados emitió una respuesta negativa: "No se puede, solo hay 525 tarjetas y no vamos a dar más; no es mi culpa porque yo no intenté las reglas de operación".

Para fundamentar la respuesta enfatizó: "Quechultenango tiene 796 registros de viviendas inundadas; el estado tiene 62 mil, viendo la dimensión de como están las cosas, consideramos que la propuesta es razonable".

Agregó: "Si yo me pusiera a darle a todo el que me pide, pues sería una situación de ya nunca terminar".

Agregó que las tarjetas de enseres constituyen un apoyo, de ninguna manera una obligación institucional para la Sedesol.

Explicó que los Censos de damnificados se elaboraron con base a los censos que comenzaron en los albergues, luego se realizó trabajo de campo y al final se cruzaron datos con los alcaldes.

El alcalde de Quechultenango, Antonio Navarrete Cortés, reconoció que durante el golpe de agua el río se llevó 116 casas, lo que ha motivado que busque opciones en diferentes áreas del gobierno estatal y federal, con la intención de que se atienda a la población damnificada.