Muñoz Ledo: Tlatlaya y Ayotzinapa, responsabilidad de gobernadores

El comisionado para la Reforma Política del DF aseguró que en la última década, en México se vive una crisis en defensa de los derechos humanos generada por los gobiernos federal y estatales. 

Puebla

El caso de las 22 personas asesinadas en Tlatlaya, Estado de México, y la desaparición de 46 normalistas en Ayotzinapa, Guerrero, son responsabilidad de los gobernadores, Eruviel Ávila y Ángel Aguirre Rivero.

Lo anterior lo aseguró, Porfirio Muñoz Ledo, comisionado para la Reforma Política del Distrito Federal, quien destacó que criticó el poder obtenido por los gobernadores de los estados.

Aseguró que en la última década, en México se vive una crisis en defensa de los derechos humanos generada por los gobiernos federal y estatales.

"Los gobernadores han tomado un gran poder, tienen generalmente sometida a la prensa, intervienen en los procesos electorales locales, pero no pueden con el crimen por el efecto de la corrupción, el fenómeno se va multiplicando en distintas proporciones en todo el país", destacó.

En el marco de su visita a Puebla donde fue reconocida su trayectoria por el Instituto de Ciencias Jurídicas (ICI), el político mexicano denunció una debilidad de las instituciones generada por la complicidad del crimen con las autoridades.

"Existe una pérdida de los derechos humanos a pesar de las instituciones que hemos creado para protegerlos y promoverlos, se necesita revisar el sistema de protección de los derechos humanos y el sistema de justicia del país", resaltó uno de los fundadores del Partido de la Revolución Democrática.

Muñoz Ledo resaltó una recomposición política del país en donde se fortalezcan las instituciones y se tome en cuenta a la sociedad para dejar atrás los acuerdos de las cúpulas de poder.

Agregó que la situación que se vive en el país en materia de inseguridad y violación de los derechos humanos, es responsabilidad de las autoridades, quienes confundieron el gobierno con un botín.

"Todos estos acontecimientos son un reflejo de que nos estamos acercando a un precipicio. Debe haber un despertar de conciencia entre la ciudadanía y que se genere una primavera mexicana", apuntó.