Tierra Caliente, letal para sacerdotes: obispo de Altamirano

Antes que Gregorio López hubo dos crímenes de ministros de la fe católica, por lo cual pidió el obispo de la Diócesis de Altamirano, Máximino Martínez Miranda a las autoridades federal y estatal ...

Tierra Caliente

Gregorio López Gorostieta, mejor conocido como el padre "Goyito" no es el único sacerdote asesinado por el crimen organizado en Ciudad Altamirano. Antes de él hubo dos ministros de culto ejecutados a balazos en la zona.

Máximino Martínez Miranda, obispo de la Diócesis de Altamirano se acomoda en su escritorio mientras comenta que el traslado del cuerpo de López Gorostieta se tardará más de lo esperado.

La demora se debe a que la familia de la víctima solicitó a los servicios periciales de la Fiscalía General del Estado (FGE) que agotaran todos los estudios encaminados a establecer la identidad.

Tenían la esperanza de que el cadáver encontrado la tarde del jueves en Tlapehuala no fuera el de Gregorio, sin embargo, para las 10:00 horas del viernes, los trabajos del Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala eran contundentes.

Se confirmó una herida de bala en la cabeza y huellas de que López Gorostieta fue ahorcado.

Entonces se pensó en el traslado hacia Pungarabato, en donde se desempeñó como Vicario de la Catedral y posteriormente como profesor de Liturgia en el seminario mayor.

Mientras esperaba, el obispo se tomó el espacio para hablar sobre este y los casos que le precedieron.

Hay más casos y están impunes

Martínez Miranda se recarga con incomodidad en el escritorio de la casa obispal, sostiene que Gregorio no merecía la muerte que encontró en la víspera de la Navidad pero a manera de consuelo establece una comparación: "Tampoco Cristo merecía morir en la cruz, pero así son las cosas, sobre todo cuando uno no alcanza a comprender lo que es divino y se limita solo a lo material".

De pelo cano, robusto y mirada cansada, comenta que lleva ocho años al frente de la Diócesis que incorpora pueblos de la Tierra Caliente de Guerrero, Estado de México y Michoacán.

El del padre "Goyito", de 39 años de edad no es el único caso que ha enfrentado la grey católica en la Tierra Caliente, en 2009 un sacerdote de nombre Abacuc Hernández Benítez fue asesinado a balazos.

El 21 de septiembre, otro líder de culto, José Asención Acuña Osorio fue abatido también a balazos.

Ninguno de los casos se ha esclarecido, en el caso de Abacuc solamente se supo que efectivamente, el responsable fue un integrante del crimen organizado, que tiempo después fue asesinado por una banda contraria.

Explica como obtuvo la versión: "Lo que pasa es que el presunto delincuente era parte de un cártel, se acercó a un feligrés para comentarle que se había equivocado, que confundió al padre con otra persona y que estaba arrepentido".

El obispo admite que no da mucha credibilidad a la presunta equivocación, sobre todo porque no fue aportada por ninguna institución oficial.

El padre regresaba de Arcelia de oficiar misa, había acudido a visitar una familia cuando un grupo de hombres armados lo interceptó para ejecutarlo.

Respecto al padre Asunción Acuña, fue perseguido, levantado y posteriormente asesinado. Era párroco de San Miguel Totolapan, municipio que colinda con la sierra.

El Papa ya sabe

Maximino Martínez, comentó que una vez que se confirmó la muerte del padre Gregorio, el nuncio apostólico Christophe Pierre se comunicó con él, le dio palabras de aliento y dijo que ya el Papa Francisco ya sabe lo que ocurre.

"Yo lo que pido, es lo mismo que ha hecho el Papa en zonas de conflicto y guerra, que se mande un mensaje a los que viven de la violencia, que sepan que nos hacen sufrir y causan dolor", refrió.

Dijo a los responsables de los crímenes, que cuando se pierde el sentido de la humanidad y cuando se mata al padre, hijo y al hermano es porque no se tiene un Dios.

"Es gente que ha perdido el horizonte y el sentido de la vida, que no toma en cuenta que somos personas y no fieras que se destrocen entre sí.

Refirió que la gente que asesina está alejada de la Iglesia, lo que implica que están excomulgados, aunque hay de parte del obispado un llamado al arrepentimiento.

Ya basta

El obispo hizo un llamado a los autoridades federales y estatales para que aclaren todos los crímenes cometidos en la región, entre ellos los de sus compañeros sacerdotes.

"Sabemos que vivimos momentos de violencia, que a pesar de tanta vigilancia siguen ocurriendo sucesos trágicos que consternan a todo el pueblo de Dios".

Continuó: "Nosotros decimos ya basta de tanto dolor y tantos asesinatos, de tantos odios. Basta ya de la delincuencia, de tantas extorsiones y de todos aquellos que promueven inequidad y destrucción".

Retomó parte del mensaje del Papa Francisco I, sobre todo en la parte en que se dirige a los que engendran violencia para que se dejen tocar por Dios, para que conviertan sus corazones de piedra en órganos que los acerquen a la humanidad.

El padre Maximino llegó después de trabajar en el Estado de México, a su arribo hubo quienes le advirtieron sobre la situación de violencia que se padecía en la zona, sin embargo, reconoce que no imaginó el nivel de descomposición que actualmente se vive.

"Aquí se vive lleno de conflictos y de violencia, hay mucha gente que no tiene sentido su vida y que vive en el mal", lamentó.